jueves, 12 de abril de 2007

Nasorovia Chejov


Hola a todos y todas.
Hoy voy a hablar de la obra de teatro que vi ayer por la noche. Ya sé que esto más que un blog personal, parece un blog de crítica teatral, pero ¿qué culpa tengo yo que últimamente ir al teatro se haya convertido en una rutina semanal?. Vale, mucha culpa. Nadie me obliga. Lo cierto es que me encanta...
Ayer tocó disfrutar con otra buena obra de teatro. Lo cierto es que soy afortunada en eso de elegir...obras de teatro, naturalmente. En otros aspectos, mi ojo clínico es nefasto.
El dramaturgo de esta obra "Nasorovia Chejov" es mi querido Alberto Iglesias, estupendo actor entre otras obras, de "Cyrano de Bergerac", y además excelente escritor. Sólo con eso, me animé a ir.
Esta obra se sustenta en un montaje de cinco cuentos de Chejov, bien entrelazados entre sí. El escenario, un teatro donde Chejov, el escritor, está probando a nuevas actrices. Al cabo de unos minutos entra en escena, Costantin (madre mía, con Costantin), un joven mensajero que viene a recoger los cuentos encargados a Chejov para un diario ruso. Al escritor se le ha olvidado por completo dicho encargo e improvisa esos cinco cuentos junto al resto de las personas que están en ese teatro, incluído el joven mensajero. Es más de hora y media en la que, como he dicho, Chejov va dictando esos cinco cuentos, donde aparecen sus personajes más característicos: generales, funcionarios, señoras bien, jovenes casaderas, jóvenes espabilados, charlatanes...
El dramaturgo Alberto Iglesias ( a tus pies querido Alberto) consigue enlazarlos con un ritmo ligero y dar un toque de humor que engancha al público desde el primer cuento.
Lástima que no pueda enseñaros el gesto...en uno de los cuentos habla un funcionario ruso, y en medio de su "disculpa discusión" con el jefe de su ministerio dice: "soy funcionario ruso, yo no cogo ningún día de baja". Tras esto, se golpea el pecho y levanta en alto el puño. Ese gesto se lo hice después a los actores en los camerinos. Me llegó, me llegó.
Es increíble como se puede sacar el humor del fango, de historias que realmente eran tristes.
Solamente hubo un momento en que todo el público dejó de reír y nos quedamos mirando la escena conmovidos, incluso algunos, como yo, con lágrimas en los ojos. Fue en el cuento del seductor, que va narrando como conquista sutilmente a una mujer casada a través de su marido. Al final del cuento, en el encuentro entre el seductor y la mujer casada, se te encoge el corazón. La mujer le dice (perdonadme, lo explicaré con mis palabras) que le da las gracias por haberla hecho renacer viejos sentimientos: sentirse deseada,con la excitación de una aventura, en la que ella es el centro de su universo...sin embargo, ella quiere a su marido, un amor más cómodo, menos pasional, más tranquilo, pero que no quiere perder. "Si me deseas, aquí me tienes, soy tuya. Lo dejaré todo. Sin embargo, si realmente me amas, vete, no vuelvas a intentar verme, porque romperías la acomodada y feliz vida que tengo con mi marido." El seductor duda y al final se marcha. El seductor ha sido seducido. Ella recoge la flor que le ha regalado, le sonríe y le da las gracias.
Y yo con lágrimas en los ojos, no solamente porque soy una sensiblona que lloro fácilmente. También porque en cierta manera me sentía afectada. A veces, aunque ames profundamente, te dan ganas de pedirle eso, que mejor que se aleje si va a venir a trastocarte la vida, si va a hacer que sufras, aunque el sufrimiento por amor tenga siempre ese toque agridulce. Aunque te duela el pecho, aunque llores, vale la pena porque amas, y amar es uno de las mejores cosas que te pueden suceder en esta vida...¿o no?. ¿Quién no siente miedo o dudas al comenzar una relación amorosa?. No sabemos a donde nos lleva el loco amor...
En fin, que la obra finalizó y una vez más, debo agradecer la amabilidad y simpatía de los actores, con los que estuvimos mientras se quitaban el disfraz de sus personajes y volvían a ser ellos mismos. Chejov, el que me hizo reír con sus ideas de escritor, se fue convirtiendo en un hombre que se reía con mis ocurrencias; Missa, en un hombre divertido que bromeaba de mi trabajo de funcionaria; y Constantin, el tímido mensajero que disfrutaba con la improvisación del escritor...bueno, se convertía en un vasco encantador, seductor y ...y pena de fotos, que no las tengo yo, que las tiene mi amigo Jonatan...
Las actrices está vez se libraron de nosotros...esta vez...
En resumen, genial la dramaturgia, genial la dirección, genial la interpretación. ¿Resultado?. Genial.
Besos y gracias por leerme.

4 comentarios:

  1. Fue muy grande el martes
    dias asi te siguen dando alas para vivir
    vida y emocion

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  2. Hola Jon,
    sí, así es. Tienes toda la razón.
    Son esos momentos del martes los que te recuerdan que existen razones por las que seguir luchando en esta vida.
    Besos

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  3. HOLA ESTOY LEYENDO EN TU BLOG Y ME PARECE UNA PASADA ESOS SENTIMIENTOS A LA HORA DE ESCRIBIR ME PARECE MUY BONITO ESO QUE EXPRESAS ES UNA PASADA LAS FOTOS CON TUS AMIGOS ME PARECEIS TODOS GENIALES

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  4. Hola Anónimo,
    genial, genial. Por supuesto, al firmar por anónimo no sé quien eres, pero da igual.
    Gracias, muchas gracias por tu opinión. De verdad, que agradezco tu molestia de visitarme y además, ponerme un comentario.
    Pásate cuando te apetezca, estás invitado a lo que quieras.;)
    Y mis amigos, sí, son geniales, tengo mucha suerte de tenerlos en mi vida.
    Besos

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