domingo, 27 de mayo de 2007

Tengamos el sexo en paz



Pues eso, tengamos el sexo en paz. Así se titula la obra que después de varios años ha presentado de nuevo Charo López. Han pasado más de diez años desde el estreno de esta obra, y como la misma Charo López decía, aún estamos desinformados con este tema. Sigue habiendo embarazos no deseados de adolescentes (y no tan adolescentes), prejuicios sexuales, mitos, tabúes...
Ahora han cambiado las cosas. El miedo al SIDA ha hecho que haya más problemas a la hora de hacer el amor. Para algunos, el sexo se ha convertido en algo peligroso, que tiene muchos problemas e incovenientes. Todo dicho por Charo López.
Si tenéis oportunidad de disfrutar de este reestreno, os aseguro alrededor de hora y media de carcajadas. Es una obra que no pasa de moda, porque al fin y al cabo lo que cuenta sobre el sexo y los hombres y mujeres sigue estando de actualidad. Eso siempre.
Charo López llena todo el teatro con su monólogo, y hace reír a jóvenes y mayores con sus guiños y sus explicaciones. Esta obra dirigida por Jose Carlos Plaza y escrita por Darío Fo, Franca Rame y Jacobo Fo (padres e hijo respectivamente) sigue llena de frescura, con Charo López como estupenda conferenciante sobre educación sexual que nunca viene de más.
Cuando veía a esta pedazo de actriz interpretando su monólogo, no hacía más que pensar: "ojalá pudiera hacer esto yo algún día".
Sentí tenerme que ir con prisas y no poder quedarme a esperar a Charo López para felicitarla personalmente. Sigo considerando un trabajo duro y apasionante a la vez llenar un escenario con sólo tu presencia durante más de hora y media y conseguir que el público no tenga prisa de levantarse de sus butacas. Chapeau por Charo.

martes, 22 de mayo de 2007

La extraña pareja...un cardado en apuros





Hola, pues aunque hoy estoy creo que todavía más cansada que ayer, me he propuesto escribir sobre el estreno de la obra "La Extraña Pareja - Un cardado en apuros".
Ya he dicho que me encanta el mundo de la interpretación y todo lo que le rodea mil veces. Bueno, tal vez mil veces no, pero varias veces ya sí.
Y la experiencia de estos dos días no ha hecho más que reafirmarme en ello.
Los nervios no te los quita nadie ni nada. Eso es inevitable. Los últimos retoques, la sensación minutos antes de comenzar de que has olvidado todo el papel, las carreras de todos para terminar de vestirnos, maquillarnos y preparar el "ambiente"...y cada dos por tres saliendo fuera a fumarte un cigarro que necesitas. Te da igual que todo el mundo al verte en la calle "disfrazada" te mire. La nicotina es la nicotina.
Va llegando el público y tú los miras pensando "viene más gente de la esperada" y los nervios aumentan más cuando crees que es imposible: ¿les gustará, se reirán, aplaudirán?, ¿si se me olvida a mí o a alguna de mis compañeras alguna frase, sabré salir del atolladero?, ¿se me oirá bien o con la tensión no hablaré en voz alta?...
Yo tenía el inconveniente de que entraba más tarde que las demás, y eso te hace pensar más, dudar más...vamos, en fín, ponerte aún más nerviosa. Miras a tu profesora de teatro, confiada en que pueda "soplarte" si se te olvida algo, aunque en el fondo deseas no necesitar su ayuda.
Al final, llega mi turno y los minutos se convierten en segundos. Durante la escena estoy más tranquila, las palabras fluyen y todo los gestos y posturas ensayadas salen bien. En ese momento no te preocupa si están riendo o no, no te enteras. Ya no importa si te están viendo cuatro personas o cuarenta. Ni oyes ni ves ni entiendes. Estás dentro de tu personaje, en casa con cuatro amigas que están intentando convencerte de que la vida no ha terminado porque te haya abandonado tu marido después de catorce años de matrimonio...
Suena la canción de Ricky Martín, "Vida loca", y sonríes satisfecha. El público aplaude, tú sonríes, abrazas a tus compañeras, saludas y pides que junto con todos tus compañeros de teatro, con los que has pasado meses de ensayos, de improvisaciones y de risas, suba a saludar tu profesora de teatro, Ana, que tanto te ha enseñado y tanto ha sufrido con sus alumnos.
Saludas a la gente que ha venido a verte, sigues corriendo, esta vez para desmaquillarte (no hay fotos de como termino la obra, todo mojada y con el maquillaje corrido), te vistes, te despides del personaje de Flori y vas a celebrar con tus compañeros y amigos el trabajo bien hecho. ¡Ay, ese cigarro de después y esa cerveza con limón bien fresca que bien saben!.
Desde aquí, quiero agradecer a mi profesora y a mis compañeros de teatro todo su trabajo y apoyo , y a los demás, que me felicitaron y me aplaudieron.
Y felicitaciones tanto a mis compañeras de obra, como a los demás que actuaron en las demás obras. Da gusto trabajar con vosotros.
Nadie ni nada puede pagar lo que sientes después. Ese "subidón" que no te deja dormir aunque estés extenuada de tanto esfuerzo.
Hay muchas fotos hechas, hasta grabaciones de video. Pero he puesto solamente cuatro, como véis.
La primera con mi compañera y amiga desde hace más de 16 años, Cristina. ¡Lo qué nos hizo sufrir con que no se sabía el papel y luego lo bordó!.
En la segunda, las cinco en escena: MªLuz (Olivia), Paula (Vera), Patricia (Silvia), Cris (Pepa) y una servidora (Flori).
En la tercera, momento en que mi amiga "Olivia" intenta convencerme de que no me vaya. Luego saldría mal parada en un baño mojada y hecha un trapo por no querer hacerla caso.
Y la última, una pequeña muestra de la celebración posterior en el "Kuman", cafetería que se ha convertido ya en nuestra segunda casa, donde vamos después de cada ensayo, y como no, después de cada obra de teatro.
Una pena que se haya acabado. Meses de ensayo que quedan en dos días, lunes y martes, que saben a poco...
Y ahora a descansar...que en mi futuro próximo hay ensayos de coreografía para un corto musical, ensayos con mi grupo de teatro "Sede" (estoy desaparecida en las últimas semanas, pero volveré pronto) y un corto de Jonatan Rivero que también se vislumbra (ser extra en tus cortos es una experiencia que vale la pena; a ver cuando un papel protagonista, Jon, ja,ja,ja).
Y como no, no voy a despedirme sin agradecer a todos los que me habéis apoyado desde la distancia, deseándome todo lo mejor. Así da gusto.
Besos, besos y más besos.

viernes, 18 de mayo de 2007

Michael Bublé



Pues ayer viendo "Buenafuente", me llevé una gran sorpresa y alegría.
¡El martes tienen de invitado a mi adorado, admirado y amado Michael Bublé!.
Y no lo puedo evitar. No tengo otro tema de conversación hoy.
Así que tampoco puedo tener otro tema para mi actualización de hoy.
Para quien no le conozcáis (no sabéis lo que os perdéis), os hablo un poco de él.
Nació un 9 de septiembre de 1975 en Vancouver, aunque su ascendencia es italiana.
Creció escuchando jazz y su extraordinaria voz ha hecho que hoy en día sea considerado el sucesor de Frank Sinatra, aunque es algo que a él no le gusta demasiado. Para él, Frank Sinatra es único.
Es un dandy, un galán, un "cover". Lo que más hace son versiones, aunque en todas los discos tiene canciones propias. Y ha demostrado tener un excelente sentido del humor. Véase como ejemplo, lo que disfrutó con su "alter ego" Miguel Chiclé. ¿Por qué será que este es mi personaje favorito de Buenafuente?.
Por supuesto, tengo mi canción preferida. "Feeling good", versión de la canción de Nina Simone.
Ay, cuantos buenos momentos me ha dado esa canción...
Tiene cuatro discos: "Michael Bublé", "It´s time" (sin duda, mi favorito), "Caught in the act" y el último, publicado este año, "Call me Irresponsible".
De acuerdo, Michael, te llamaré irresponsable.
Con ustedes, el genial e insustituible Michael Bublé, y su último éxito, "Everything".


jueves, 17 de mayo de 2007

Todavía hay esperanza


Pues sí, todavía hay esperanza. Celebrémoslo.
He quedado a tomar un café con un amigo del instituto, de esos que por circunstancias de la vida ves de año en año, pero con el que no quieres perder el contacto, porque en su momento fue una persona importante en tu vida con la que aprendiste cosas, lloraste, reíste, te emborrachaste, compartiste secretos y confidencias, consultaste y te consultó...vivimos juntos el paso de la adolescencia a la madurez, con todas sus cosas buenas y malas. Nosotros dos y el resto de la pandilla de amigos...malpensados.
Nos gusta encontrarnos y ponernos al día de nuestras cosas, y por supuesto de los demás compañeros. Seguro que todos tenéis ese tipo de amigos.
Y frente a dos humeantes tazas de café con leche, recordamos juntos el pasado, actualizamos nuestro presente y soñamos despiertos en como queremos que sea nuestro futuro.
Cada uno ha tomado distintos caminos en la vida: él ya es un hombre casado, con su estabilidad económica y afectiva, con su vivienda propia, con su vida "solucionada"; yo sigo manteniendo algo de mi parte niña, dando tumbos todavía, y lo de la estabilidad económica y afectiva...mejor dejarlo.
Sin embargo, seguimos manteniendo ese cariño y esa amistad que hace parecer que por nosotros no pasan los años, aunque pasen...Sigo teniendo a ese amigo que se alegra de verme feliz y que se preocupa si me ve triste, preocupada o cabreada. Y es recíproco.
Total, que pese a tener puntos de vista muy diferentes sobre nuestras aspiraciones y deseos, llegamos a una misma conclusión: para sentirte lleno en esta vida tienes que seguir tus sueños y sentirte realizado/a como persona. Da igual que tu trabajo sea en un almacén o en un instituto. Da igual que tengas una pareja sólida o sigas buscando a esa persona "especial" de la que enamorarte. Da igual que ya tengas tu vivienda propia o sigas viviendo con tus padres.
Los valores que nos hacían creer de adolescentes que el mundo podía mejorar gracias a nosotros y que esta vida puede ser mejor si intentamos aportar a ella positivismo y buena energía, esos valores que en su día hicieron que nos convirtiéramos en una piña de amigos que nadie podía separar, esos siguen latentes. Y eso es genial.
Aún existen personas que pensamos que podemos ser felices, con esa felicidad pequeña, no continua, pero que te hace seguir adelante. Que a lo mejor vale la pena ganar menos dinero, pero trabajar en lo que realmente nos gusta y nos hace sentirnos útiles y realizados. Que la pareja perfecta no existe, que en todas hay altibajos, pero que con respeto, diálogo y "negociación" podemos mantener la magía y el amor de los primeros momentos. Que los amigos no tienen que verse todos los días ni todos los meses para seguir queriéndose como cuando compartían clase y salidas nocturnas. Que todo puede mejorar si ponemos todos nuestros medios para conseguirlo.
Así pues, frente a todo lo que se ve y se oye en los medios de comunicación, todavía hay esperanza.
Aún quedan buenas personas que desean hacer el bien a ellos mismos y a los demás y no se envenenan con el paso del tiempo.
Y eso hace que te marches a la cama con una sonrisa en los labios. Y eso es genial.
Y ya que hoy es el día internacional de internet, celebro que un día se abriera esta puerta al mundo exterior. Algunos lo aprovechan para sacar lo peor. Sin embargo, somos más (eso quiero pensar) los que utilizamos la red para informar y ser informados, para soñar despiertos y que nos ayuden a soñar, para expresar nuestros sentimientos, deseos y aspiraciones, para conocernos más a nosotros y a los demás, para seguir luchando. Porque si todos damos nuestro pequeño empujón, podemos hacer que todo funcione mejor. ¿Por qué no?.
¿Qué más añadir?. ¡Felicidades a todos los que, de una manera u otra, hacéis que este mundo sea un mundo mejor donde vivir!.
Especialmente hoy, muchas besos y muchas gracias por leerme.

martes, 15 de mayo de 2007

¿Mamá, quiero ser famosa?


Pues hoy estoy que trino. Cabreada. Sí, sí, cabreada. Y he pensado en desahogarme aquí.
Todo ha sido a raíz de una conversación. Hablaba con una amiga de una conocida que tenemos las dos del instituto. Está saliendo con un famoso. Y no hace más que proclamarlo a los cuatro vientos...
Cada persona tenemos una manera de pensar, una educación, una forma de ver la vida.
Parece que mi manera de ver las cosas no van muy en la onda de estos tiempos que corren.
Que se le va a hacer...
¿Qué mundo estamos creando entre todos?.
¿Desde cuándo te conviertes en famosa o en guay al colgarte del brazo de alguien que es conocido o famoso por sus logros personales?. ¿Hasta qué punto merece la pena?. ¿Eres mejor o peor por pasar una o varias noches con alguien con "nombre"?.
En estos pensamientos estaba, cuando leía mis blogs favoritos, los que leo todos los días. Uno de ellos es 4colors, y hoy ha escrito algo que venía al tema y que aquí reproduzco, con su permiso (bueno, lo cierto es que no sé si lo tengo), pero vamos, espero que a él no le importe.
La frase es la siguiente: "Cualquier valor social es infinitamente menor que tener la oportunidad de salir en un medio de comunicación".
No tengo nada en contra de la fama. Sin embargo, me refiero a la fama merecida. La que tiene la gente que la ha ganado por méritos propios. De hecho, la mayoría de la gente que es famosa por su trabajo, se siente abrumada y a menudo les gustaría poder vivir sin que les reconocieran por la calle.
Sin embargo, si enciendes la televisión hoy en día, la mayoría del famoseo son ex de fulanito, amante de menganito...gente lapa, que intenta salir en los medios por todos los medios, valga la redundancia.
No se puede luchar contra la masa social, intentando que dejen de pensar como piensan.
Pero por lo menos en este blog, yo puedo escribir mi postura. Y ahí va.
Soy mitómana. Lo admito. Hay gente a la que admiro: escritores, periodistas, actores, presentadores, directores de teatro y de cine...
Y sí, si tengo oportunidad de conocerles en persona, de decirles cara a cara lo que pienso, lo hago.
Ya he hablado sobre ello. Por ejemplo, con el caso de Almudena Grandes, mi escritora preferida.
Sin embargo, tengo claro que ante todo son personas, con sus días buenos y sus días malos, e intento siempre acercarme a ellos con respeto y educación, si las circunstancias son propicias.
Ante el mínimo mal gesto o mala cara, soy la primera en no acercarme.
Hasta el día de hoy, he tenido pocas experiencias malas y no las voy a contar, porque de todo hay. En el reportaje que vi en Canal Plus, "De par en par", con Carles Francino y Andreu Buenafuente (dos monstruos de la comunicación), hablaban de que la fama da poder y que potencia lo bueno y lo malo de lo que eran esas personas antes de ser famosos. Bueno, no lo decían con esas palabras. No tengo una memoria fotográfica, que se le va a hacer.
El caso es que en esa conversación que decía antes, mi amiga me preguntó: ¿tú qué harías en el caso de "fulanita"?.
Porque todo puede pasar. El amor es así. Surge cuando menos te lo esperas. Yo no sé que me deparará el futuro. Puede que en un futuro me acerque a alguien que admire, le felicite y entre nosotros surga algo más que una simpatía. Todo puede ocurrir...
¿Qué haría en esa situación, si estuviera con una persona conocida o famosa?. La mayoría de mis amigos, de la gente que me conoce, sabe la respuesta. Mucho tenía que cambiar para traicionar mis principios.
De hecho, también saben que la idea de estar con un famoso no me entusiasmaría. Y menos, ser famosa por ello. Si no me gusta salir delante de una cámara de fotos, menos me gustaría salir delante de una cámara de televisión.
Si estás enamorada, es normal que no puedas evitar decirlo, porque te hace feliz, porque es una experiencia genial, sobretodo si el amado te corresponde.
Con todo, para mí todos somos iguales. Sí, estoy enamorada, es un hombre genial, me hace feliz...y trabaja en televisión o en cine o en teatro. Nada más. Es su trabajo. Podía ser albañil, camionero, camarero, ingeniero, médico...
¿El que fuera conocido le haría más especial, le amaría más por ello?. Pienso que no.
El amor no entiende de títulos ni de dinero ni de poder. Por lo menos no el amor al que yo aspiro.
Recuerdo las palabras de mis padres hace ya varios años: "da igual que tenga dinero o no, que sea importante o no, que sea de otra clase o no...lo importante es quererle y que te quiera."
Con la experiencia te das cuenta que es una gran verdad y quizás el amar y ser amado es lo más complicado de conseguir.
Quizás algunos/as prefieren vivir de migajas de amor, de noches de pasión y sexo que al final no dejan huella y si pueden ser con un famoso/a, mejor que mejor. Yo no.
Yo quiero amar y ser amada. Respetar y ser respetada. No pido tanto...¿o sí?.
En resumen, si algún día me veis en alguna revista o programa del corazón, en internet o en este mismo blog, contando mi aventura amorosa o sexual con menganito o fulanito, que es famoso o conocido, prometo daros a cada uno de los que vengáis un millón de euros.
Tan segura estoy de no traicionar mis principios. No me hace ser mejor o peor persona. Simplemente, yo soy así.
Besos y gracias por leerme.


viernes, 11 de mayo de 2007

El G5 ya ha llegado


¡Pues sí!. El G5 llegó, cantó y triunfó.
Una de las cosas buenas que tuve al perder el famoso vuelo para Cantabria, fue poder disfrutar de ese pedazo de concierto de G5. Tuve la suerte de verlo en el Razzmatazz 2, por supuesto en Barcelona.
Para los que no lo sepáis, que seréis pocos, G5 es un grupo fantasma, formado por el gran Kiko Veneno, Muchachito Bombo Infierno, Los Delincuentes y Tomasito.
Si pasa por vuestra ciudad os lo recomiendo. Dinero bien empleado. Yo además tuve suerte, porque estuve cerca y además delante de mis preferidos, Kiko y Muchachito.
Fue un dinero bien invertido. Un concierto genial. Ese Kiko, siempre con tanta clase. Muchachito, que el pobre no podía cantar, pero que animó el concierto como nadie. ¡Viva Muchachito y viva Santa Coloma!. Los Delicuentes, como su propio nombre indica, unos gamberrillos encantadores. Y Tomasito, olé, olé y olé. Vaya zapateados que me hacía. ¡¡Olé!!.
Mi posición privilegiada hizo que hasta pudiera oírme Kiko, cuando grité: "¡Kiko, que eres grande!." Y es la verdad. Grande, grande, grande.
Los cinco son grandes, pero mi debilidad es Kiko Veneno desde que oí por primera vez "Lobo López". Le sigue Muchachito. En Santander me perdí su concierto, y esto ha reparado un poco el daño.
Y como estoy como una moto, escribiendo y escribiendo mis relatos, hoy no me extiendo más, aunque este gran grupo de grandes personas, arte puro, se lo merecen.
Os dejo un video que hay colgado de mi canción favorita de ellos, "Calla", precisamente del concierto que disfruté en el Razzmatazz 2.

martes, 8 de mayo de 2007

Sant Jordi


Aunque con dos semanas de retraso, voy a hablar del día de Sant Jordi que disfruté en Barcelona.
Para mí estar precisamente ese lunes en Barcelona era especial. No solamente por la visita a la firma de libros que daba Andreu Buenafuente. Para mí ese es un día bastante significativo.
Es el día del libro en toda España, pero el 23 de abril no se celebra en ningún sitio del territorio como en la ciudad condal. Cientos de puestos por todas las Ramblas y alrededores, rosas de todos los tipos y todos los colores (personalmente me habría gustado que me regalaran una rosa azul). Miles de personas recorriéndolo todo. Una gran fiesta de libros y rosas. Y yo mirando con una cara, mezcla de fascinación y algo de envidia.
¿Qué aspirante a escritora no sueña despierta con encontrarse en una de esas casetas firmando su libro algún día?.
Mis amigas y yo pasamos la mayor parte del día en la Plaza de la Universidad, como no. Allí tenía la caseta Andreu Buenafuente, firmando su libro, "Como iba diciendo". Separado del "espectáculo" de las Ramblas, tenía la Plaza para él solo. Y se le quedó pequeña. Nosotras fuímos afortunadas al ir por la mañana. Menos gente, más conversación con el protagonista. Conmigo se portó de maravilla, ya que me volvió a firmar mi libro, ya firmado en Valencia. Me hizo un dibujo de los suyos, y puso Cantabria, por si se me había olvidado de donde venía...
No voy a contar todas las conversaciones con él y con los guionistas y demás trabajadores del Terrat. No quiero aburriros. Y fueron varias horas durante la mañana y la tarde.
Tengo varias fotos, pero me ha apetecido poner la frase que hice a la caseta. ¿Por qué?. Porque me encanta la frase que ha puesto Andreu en su libro. "No sirvo para nada más, así que espero que te guste".
Esa frase de Andreu me encanta. De hecho, me siento reflejada en ella. Porque en esas dos semanas que pasé en Barcelona pensé en muchas cosas. La más importante para mí, que a veces hay que elegir el camino más difícil, porque es el que más feliz te va a hacer en el futuro.
Porque sí, he decidido que aunque sea difícil, voy a luchar por un sueño, mi sueño. Desde hace años, más de la mitad de mi vida, tengo clara mi vocación: la escritura. Llevo escribiendo como he dicho ya varios años, pero nunca me había decidido a dar el gran salto. Pero últimamente están pasando tantas cosas, está cambiando tanto mi vida, mis perspectivas de futuro, que he me he dicho: "¿Por qué no?". He estado retrasando el gran salto, esperando a tener una estabilidad que nunca llega, sin arriesgar.
Sin embargo, todo ha cambiado. Estoy segura. Quiero escribir, es lo que me hace feliz. La sensación que tengo cuando termino un relato, un capítulo de mi novela...es indescriptible. Es mágico. De hecho, si quiero regalar algo especial y personal a una persona que se merece, lo tengo claro. Un relato mío. Con ello, doy parte de mi corazón. Lo malo es que tienes que elegir a quien se lo regalas. Puedes llevarte una decepción, y duele, duele mucho cuando no sientes que ese regalo no tiene el mismo valor para quien lo recibe, que para ti...
Con todo, ya está. Voy a hacerlo. Me voy a intentar adentrar en el duro "territorio literario" profesionalmente.
Por ahora estoy terminando un conjunto de relatos que espero mandar este mismo año a una editorial, la editorial que hace tiempo decidí que sería la primera a la que iría. Todo gracias a Almudena Grandes (por cierto, una espina que se me quedó fue no encontrarla en Sant Jordi, descubriendo después que había estado).
Así que, plagiando parcialmente a Andreu Buenafuente, os digo, tened compasión de mí, es lo que mejor sé hacer, escribir.