jueves, 21 de junio de 2007

Encuentro con un ángel

Pues pensaba escribirlo como una historia, pero como ha sido una anécdota que me ha pasado, lo cuento como lo que es, una anécdota.
Ocurrió cuando decidí escribir mi primera novela (que se ha quedado abandonada en un cajón esperando que algún día decida recuperarla) ya hace más de diez años. El protagonista de la novela, era un "ángel" que se le aparecía a la protagonista en un acantilado, cuando ella estaba pensando en suicidarse.
Un día fui a visitar a un amigo al hospital, y allí, en la cama de al lado, le vi. Era Angel, o por lo menos era como había imaginado al protagonista de mi novela: rubio, de ojos color miel, con un cuerpo moreno, formado, con un pecho desnudo, terso e imberbe...y su mirada. Tenía una mirada triste. Estaba solo y miraba hacia...bueno, lo cierto es que no miraba a ningún sitio. Su cabeza estaba en otra parte, eso estaba claro.
En las siguientes visitas ya no le vi. Pero no me quitaba esa mirada de mi cabeza. Recuerdo que pensaba como alguien tan bello, tan perfecto para mí, podía estar tan triste. Escribí muchas líneas, varios capítulos de esa novela que se quedó abandonada, pensando en él.
¿Y esto a que viene?, os preguntaréis.
Pues que después de tantos años, el otro día volví a encontrármele. Estaba en mi coche, a punto de arrancar, cuando otro coche aparcó a mi lado, en el parking de un centro comercial. Y de copiloto, delante de mí, me encontré con el ángel de mi primera novela. Y me quedé como tonta, con mi mano en la llave para dar al contacto, y con cara de sorpresa. Era él. No me lo podía creer.Le reconocí porque seguía tan guapo como entonces, algo más mayor (los años no sólo pasan por mí)...y con esa misma mirada triste. Estaba con su pareja (lo di por hecho por la cara de mala ostia con la que me miró), que no hacía más que hacer aspavientos con las manos, cabreada, mientras él miraba hacia afuera, con los ojos perdidos, como aquel día en el hospital. No reaccioné, me quedé ahí parada, viendo como salía del coche y entraba al centro comercial. Después de unos minutos alucinada, no creyendo que le había vuelto a ver, arranqué el coche y me fui. No intenté seguirle, ni nada de nada. Me gusta que siga siendo mi personaje, el que he imaginado y no el real.
Cuando iba conduciendo para casa, se me ocurrió que a lo mejor era ya momento de recuperar esa primera novela del cajón...

10 comentarios:

  1. tia, q cosas mas raras te pasan...

    ResponderEliminar
  2. tia dedicate a escribir me quedo embobada leyendote...me...no sé...me atrapan tus palabras com unas cadenas imaginarias que me encantan. Cuando alguien me hace sentir así, me encanta. me gusta leer, y no muchos hacen que acabe un libro, no muchos me atrapan, asiq chica...si tú lo haces...sigue porq eres buena

    ResponderEliminar
  3. Estas cosas así un poquillo misteriosas me encantan, jeje. Así que el personaje que escribiste y que solo eran unas líneas un día tormentoso cobró vida y dejó de ser unas simples líneas de texto encadenadas. Por eso está triste, le robaste su dobledimensionalidad para meterlo en el mundo real...
    Ni mucho menos es un reto!!! Ni mucho menos digo que no seas capaz de escribir humorísticamente!! Ni mucho menos!!! Simplemente menos, jeje. Interpretaste mal mis palabras, sin duda alguna, no iban tan a decir que no eres capaz de hacer relatos de humor, todo lo contrario, iban a decir que yo no soy tan 'escritor' en cuanto a las formas como tu. Seguro que puedes escribir humor!!
    Pero hablaste de reto y que aceptabas, pues vaya con quien te has ido a chocar para retos... jeje, yo también acepto el reto que aun no existe.
    Podríamos por ejemplo, retomando el hilo de los dibujantes de pensamientos entre tú y yo, proponernos hacer una historia sobre 'humor', 'amor', 'terror'... y luego nos la mandamos y cada uno tendrá la del otro y nos las criticamos. Si te parece bien, claro. Bueno, aquí quizá no me explico del todo, ya hablamos por el messenger pero... el duelo está echado!!!

    ResponderEliminar
  4. Joer Maika, que casualidades que nos depara la vida!!!! Y por lo que cuentas, pobre chico, siempre triste y con una novia que no lo cuida... Yo la verdad que a veces no entiendo a la gente. ¿Para qué estar con alguien si no sabes disfrutar a su lado de los momentos (todos) y los pequeños detalles? Que la vida son cuatro días y nadie nos obliga a estar con nadie, podemos elegir!!! En fin... somos tan complejos como tontos ...

    Y nada, rescata esa novela, por favor! Esta historia pinta bien, te puede dar juego y le puedes sacar mucho jugo!!!

    Un besote!

    ResponderEliminar
  5. ¡¡Hola!!

    Irene, vaya arrumaco más corto. ¿Es para compensar el de ayer?.;P
    No es tan raro, es lo maravilloso de la vida, estas anécdotas.

    Esther, gracias. Me siento abrumada por tus elogios.;P
    Ahora en serio, me alegro que disfrutes con la lectura de mis textos.;)

    Sergi, bien, bien, aceptas el reto.
    ¿Quieres "resucitar" a los dibujantes de pensamientos?. Me parece bien, me parece bien.
    Ya hablaremos en el messenger.;)

    Sandra, no sé si estará triste siempre. Espero que no...
    Sí, es cierto, somos tan complejos como tontos. Me incluyo.
    Luchar por intentar estar feliz al lado, o peor, ni siquiera intentarlo...malo, malo, malo.
    Rescataré la novela, sí, pero ahora no es el momento todavía. Demasiadas cosas que escribir...

    ¡¡Besos guapos!!

    ResponderEliminar
  6. jejeje, si, era para compensar.... esq me impacto la anecdota, bastante, la verdad. y eso es lo unico q se me ocurria decir...
    un beso wapa!

    ResponderEliminar
  7. ...bueno que decir, creo que esa novela tiene que salir, ha llegado su momento, ese "angel" aparecio para recordartelo y darte suerte... lo se

    un besuco pequeña!

    ResponderEliminar
  8. Hola guapas,

    Irene, me alegro que todavía consiga "impactarte". Pues como al final me vaya a la fiesta del orgullo gay a Madrid, no te digo ná y te lo digo tó.;P

    Pati, tú fuiste la primera que escuchó (más bien leyó) la anécdota el mismo día que me pasó.
    Tú sabes que es verídico.;)
    Sí, espero que ESE ángel sí haya aparecido en mi vida para darme suerte y no quebraderos de cabeza.Ja,ja,ja.

    ¡¡Besazos guapas!!

    ResponderEliminar
  9. Aquí lo que de verdad importa es… ¿te le tiraste o no te le tiraste? Alguien tenía que preguntarlo.

    ResponderEliminar
  10. A ver, lee bien la entrada.
    ¿Cómo me le voy a tirar si ni siquiera he hablado con él?.;P

    ResponderEliminar