miércoles, 31 de octubre de 2007

Don Juan del alma mía


Ay, Don Juan, Don Juan...Don Juan del alma mía.

Cálmate, pues, vida mía;
reposa aquí, y un momento
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría.
¡ Ah ! ¿ No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor ?
Esta aura que vaga llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿ no es cierto, paloma mía,
que está respirando amor ?
Esa armonía que el viento
recoge entre esos millares
de floridos olivares,
que agita con manso aliento;
ese dulcísimo acento
con que trina el ruiseñor
de sus copas morador,
llamando al cercano día,
¿ no es verdad, gacela mía,
que están respirando amor ?
Y estas palabras que están
filtrando insensiblemente
tu corazón, ya pendiente
de los labios de don Juan,
y cuyas ideas van
inflamando en su interior
un fuego germinador
no encendido todavía,
¿ no es verdad, estrella mía,
que están respirando amor ?
Y esas dos líquidas perlas
que se desprenden tranquilas
de tus radiantes pupilas
convidándome a beberlas,
evaporarse a no verlas
de sí mismas al calor,
y ese encendido rubor
que en tu semblante no había,
¿ no es verdad, hermosa mía,
que están respirando amor ?
¡ Oh ! Sí, bellísima Inés,
espejo y luz de mis ojos,
escucharme sin enojos
como lo haces, amor es;
mira aquí a tus plantas, pues,
todo el altivo rigor
de este corazón traidor
que rendirse no creía,
adorando, vida mía,
la esclavitud de tu amor.

Hoy, miércoles 31, a las doce de la noche, después de dos meses de ensayo, estrenamos "Don Juan" en la Casa de los Escudos de Torrelavega. ¿Hay manera mejor de empezar mi mes preferido, noviembre?. Actuando en plena calle. Que como siga lloviendo...
No puedo dar muchos detalles de la obra. Explicaré más después.
Solamente decir que no se trata de la versión que todos conocemos de "Don Juan", llena de sorpresas y con gran participación del público.


Pedro Morales hará de Don Juan y Carlanny Ventura de Doña Inés. Y hasta ahí puedo leer...
Del resto de actores que participamos y de los personajes que interpretamos, hablaré el jueves o el viernes. A mí cuando me preguntan digo que voy de "superwoman". Lo entenderéis los que me veáis en directo y los que lo "veáis" desde este blog...Y no, no hago de ningún personaje fantástico ni con poderes sobrenaturales.
Y no voy a escribir más, que la directora Ana Luisa Pérez de la Osa, mi profesora de teatro, me mata. Los que podáis ir a verlo, os prometo un buen rato. A los demás, intentaré reflejar aquí la emoción del momento...

martes, 30 de octubre de 2007

Lunes de jazz

El lunes fue un lunes de lo más atípico. Un día con una genial música de acompamiento, el jazz.
Ventajas de estar en paro y de tener "contactos". Pude disfrutar de "Charmin Michelle & Band" por la mañana y por la tarde.
Adoro el jazz. Una música con cientos de matices. Pero soy una principiante. Me queda tanto por escuchar y aprender...un mundo musical maravilloso que voy descubriendo cada día un poco más, y más, y más...y cuanto más aprendo, más me fascina.
El lunes, como ya he dicho, fui afortunada. Charmin Michelle actúo durante todo el fin de semana por Cantabria, pero debido a los ensayos de "Don Juan", sólo me pude permitir ir a verles el lunes.
La mala noticia de esto, es que el saxofonista de la banda se había ido. Y cuando hablo del saxo, hablo de un gran saxo. Toni Solá.


Quien pienso que fuera el representante o manáger de la banda de Charmín Michelle, un hombre muy simpático, que tuvo el detallazo de dejarme entrar a la sesión de las doce, que más que un concierto en sí, era una clase de jazz para alumnos de bachillerato.
Estuvo bien. Saber un poco más de jazz nunca está mal. Además, disfruté y conocí mejor la figura y la historia de Billie Holiday. Una vida fascinante, dura y con un final terrible...
Entre lección y lección de jazz, Charmín Michelle interpretaba de manera colosal canciones de Billie Holiday.
Antes de saber que dentro de la banda de Charmín Michelle estaba Toni Solá, ya iba a ir a ese concierto. Me habían hablado muy bien de Charmín Michelle. Y no me defraudó.
Sobre ella había leído: "Dotada de una voz de un timbre especialmente claro, el estilo de Charmín Michelle está basado en el de las cantantes swing de los años 30 y 40, como Helen Humes, Billie Holiday ó Peggy Lee. Posee un innato sentido de la afinación, y frasea de forma natural con el swing de un instrumentista de Jazz."
(http://www.logro-o.org/culturalrioja/eventos/2007/jazz/index.htm)
Yo no sabría explicarlo mejor. Su voz es un instrumento más, muy bien afinado y envolvente.


Y además, sabe ir bien acompañada. En la foto, junto a ella, un genial pianista, Gerard Nieto. Que manos, que destreza...daba gusto escuchar el piano, tanto siguiendo la canción como en sus improvisaciones. Me falta una foto. No he encontrado ninguna en que aparezca el Contrabajo, Ignasi González. Muy bueno también. En realidad, es que eran todos buenos: Charmín Michelle, Gerard Nieto, Ignasi González...y el batería, Esteve Pí.

Como ya he dicho, no soy una experta en jazz, pero pienso que para tocarlo bien, tienes que ser muy buen músico.
Por la tarde, "escapándome" del ensayo del "Don Juan", disfruté de más de hora y media de buen jazz, con las canciones de Billie Holiday magistralmente versionadas por "Charmín Michelle & Band". ¿No es todo un lujo poder disfrutar de un día así, siendo lunes?.

Pero no acabó mi lunes de jazz con "Charmín Michelle & Band". Me gustó tanto lo que escuché por la mañana, me fui al Corte Inglés con la esperanza de encontrar algún disco suyo en la sección de jazz. Como me esperaba, no hubo suerte. Sin embargo, el viaje no fue en balde. Encontré una joya en oferta: "My way. The best of Frank Sinatra." Estaban todas las canciones que me gustan de este gran genio, de "la voz". Entre ellas, mi amada "Fly me to the moon" (que comenzará una nueva sección en este blog cuando tenga más tiempo) y "For once in my life".
No puedo dejar de escucharlo desde el lunes. Grande Frank Sinatra, grande Billie Holiday...grande Charmín Michelle y su banda.
Las fotos las he sacado de su página web oficial, www.charmsongs.com. Os aconsejo que la visitéis.
¿Puede haber mejor música de acompañamiento para escribir que el jazz?. Para mí no.

lunes, 29 de octubre de 2007

Gorda


Ayer disfruté de una obra de teatro que deseaba ver desde hace tiempo.
Estuve a punto de verla el año pasado, pero se suspendió a causa de que se alargó la temporada en Madrid. No me extraña.
"Gorda" es una obra teatral creada por Neil Labute e interpretada genialmente por Luis Merlo, Teté Delgado, Iñaki Miramón y Alicia Martínez. Es una comedía, pero con sabor amargo. Un sabor amargo, pero real como la vida misma...
Una crítica a la discrimación social, al culto al cuerpo, a toda la tontería que nos rodea hoy en día.
Como comedía que es, los espectadores llenamos de risas el teatro. Pero como crítica y dura que es también, sales con un mal sabor de boca, incluso con lágrimas en los ojos. No voy a contar mucho más, porque no quiero destruir la historia a los que no la hayáis visto todavía.
Tete Delgado hace el papel de Elena, una chica gorda, divertida, que se ríe mucho de sí misma y de sus "carnes", que consigue enamorar a Tony, interpretado por Luis Merlo, un hombre atractivo y como él mismo se define débil. Comienzan una bella historia de amor, que contará con muchas dificultades. ¿Conseguirá salir a flote esta relación a pesar de los incovenientes?. ¿Logrará Tony ignorar lo que piensan los demás y seguir adelante con el amor que le hace tan feliz?. Para saber las respuestas, tendréis que ver la obra.


A esta pareja no se lo pondrán fácil los personajes de Iñaki Miramón, el amigo "gilipollas" de Tony (él mismo se define varias veces durante la obra) y Alicía Martínez, una compañera de trabajo, una expareja guapa, con un cuerpo diez, triunfadora, y que sin embargo no logra triunfar en el amor. Ellos dos son la "representación" de la sociedad actual, cargada de prejuicios y donde impera lo superficial y la vida "cara a la galería".
Pero prefiero terminar esta entrada con alegrías, en vez de con penas.
El sábado tuve la oportunidad y la suerte de poder estar en los camerinos con los actores de dicha obra, Luis, Tete, Iñaki y Alicía.
Luis Merlo es...no tengo palabras. Atractivo, amable, cariñoso, encantador...con esos ojos, esa sonrisa, esa voz...resumiendo, un hombre al que da gusto ver dentro y fuera del escenario.
Y no, no es porque sea famoso...
Aparte de con Luis, con quien más hablé fue con la actriz Alicía Martínez, un encanto de mujer y a la única que pude ver y hablar con ella los dos días, sobre la obra. Ella fue la que me "advirtió" que a pesar de tratarse de una comedía, arrastraba bastante dureza y crítica social, y que era una obra también dura de interpretar y con mucho trabajo a sus espaldas.
Sentí no poder verles después de la obra para decirles lo que me había parecido. Pero lo he hecho aquí.
Os aconsejo a quien vayáis a verla, que tengáis a mano pañuelos de papel, porque podéis llegar a llorar...¿cómo decirlo?. De las dos maneras...
Termino la entrada con una frase de Luis Merlo que he leído en una entrevista que le hicieron con motivo del estreno de la obra y que me ha encantado: El amor hay que currárselo todos los días, pero sí creo que conoces a alguien y nada más conocer a esa persona piensas: "Esto no es una historia para un rato".
Me suena...

jueves, 25 de octubre de 2007

Por fuera y por dentro

Días intensos de ensayos para la obra del "Don Juan" del 31 de octubre y de quehaceres cotidianos me han mantenido alejada de este mundo virtual y han hecho que vaya con entradas retrasadas y con escritos que se amontonan en el ordenador y en mis libretas.
La entrada de hoy la titulo por fuera y por dentro, por una buena razón.

La primera razón, porque el pasado fin de semana he estado en el teatro, por dentro y por fuera.
Por dentro. El viernes pasado actuó el grupo Sede de Torrelavega en el Teatro Concha Espina, con "Versos, vivencias, vaginas".
Yo hice una pequeña participación. Pequeña, pero eso sí, me lo pasé en grande.
Me dedicaba a hacer un corto cuestionario a la gente que asistía a la obra. Ahí estuve paseándome por todas las butacas, preguntando y hablando con todo el mundo. Y riéndome mucho con ellos, con sus respuestas, con sus comentarios. Después, más cerca del final que del principio (que bien me explico), subía las escaleras (sin pisar el escenario, ay) y daba la caja con las respuestas anotadas a Luz, una de las actrices de la obra. Breves segundos para acercarme al escenario (algún día lo pisaré de lleno) y compartir sonrisas y miradas con las verdaderas actrices, con las que he vivido varios ensayos, nervios y risas.

Como he dicho, durante la obra no pisaba el escenario. Pero durante las horas previas al estreno, antes de que entrara el público, pisé el escenario y recorrí el teatro vacío. Una sensación extraña ver un teatro vacío, acostumbrada a verlo lleno siempre.
Mis felicitaciones a las cinco actrices que hicieron pasar un buen rato a todos los asistentes con sus monólogos: Bea, Pilar, Luz, Silvia y Geles. Y a Carlanny, que con sus pequeñas coreografías, llenaba aún más el escenario. Mis felicitaciones al director de la obra, Recaredo. A quien estuvo pendiente del sonido y de mi "momento", Juan. A quien estuvo conmigo en el cuestionario, Marisol. A Carli, el fotógrafo oficial, al que he robado dos fotos y que ha hecho un nuevo blog del grupo Sede. A Pedro, que aunque está vez no actúo, estuvo ayudando, como no. Y gracias a todos los que vinieron a verlo, que apoyaron y que disfrutaron.

Una vez más, mientras participaba y observaba esta obra desde digamos, un sitio especial, me volví a dar cuenta de que la interpretación es algo que me apasiona, que me hace vibrar y hace que mi vida sea mejor. Espero no tener que renunciar a ello nunca...



Por fuera. El sábado pasado volví al teatro Concha Espina, pero esta vez como espectadora, cómodamente sentada en la butaca, para ver "Una relación casi decente", interpretada por MªLuisa Merlo y Pedro Civera. Esta obra trata de la relación "casi decente" que mantienen un hombre y una mujer dos o tres días cada año, en la misma fecha. Cada uno con su matrimonio, con sus hijos, se reúnen durante años (más de treinta y cinco) y mantienen esta infidelidad a sus parejas, siendo fieles a sí mismos, a esa fecha, a esas noches. Como dice la protagonista de la obra, es lo único emocionante dentro de sus rutinarias vidas. A medida que avanza la obra, avanzan los años y vemos la transformación de esa relación, donde no sólo hay sexo, sino amistad y pasión. A través de esos encuentros, nos vamos enterando de como van cambiando sus vidas. Y hasta ahí puedo leer. Una obra divertida y romántica (me encanta la idea de esta infidelidad dos noches anuales para salir de la rutina y encontrarse con el mismo amante - amigo año tras año).
Curiosa coincidencia. Hoy domingo (ni caso a lo que ponga arriba, hoy no es jueves) veré al hijo de MªLuisa, Luis Merlo, con el espectáculo "Gorda". Aunque ya he tenido la suerte de estar con él hoy. Pero esto ya lo contaré en la entrada que se merece...

miércoles, 17 de octubre de 2007

Cosas que nos hacen felices


Hoy no me apetece escribir. Quiero que escribáis vosotros.
Se me ha ocurrido (una lucidez tengo últimamente) a raíz de una conversación con una amiga esta tarde.
Me gustaría saber que es lo que a vosotros os hace felices. No me refiero a esa felicidad plena, continua, casi inalcanzable. Me refiero a los pequeños momentos de felicidad que nos regala la vida.
Puede durar unos minutos, unas horas y hasta unos días.
Unos ejemplos personales: cuando imagino una historia y unos personajes, comienzo a escribir...y la consigo terminar "redonda". Cuando me subo a un escenario y actúo. Cuando me encuentro textos antiguos propios y compruebo que me sigue gustando lo que escribí hace tiempo. Cuando disfruto de buenos momentos en buena compañía. Cuando me reconcilio con alguien a quien aprecio. Cuando recibo una sonrisa, un beso, un abrazo o una caricia en el momento que más lo necesito y sin tener que pedirlo...pondría más ejemplos, pero ya lo he dicho.
Hoy es vuestro turno.
¿Qué os hace felices?.

martes, 16 de octubre de 2007

Carlos Chaouen, un poeta musical


Hacía tiempo que le debía a este hombre una entrada.
Un poeta de los de ahora, alguien que hace poesía con cada una de sus canciones.
Carlos Chaouen nació en San Fernando (Cádiz) en 1974. Otro de mi cosecha. Otro honor.
Es un cantautor, que habla de la vida, de su vida.
Para más datos de su biografía, os aconsejo que visitéis su página.
Le conocí por boca de Ismael Serrano, nunca mejor dicho. Me había bajado de internet varias cosas de Ismael, y una de ellas era una entrevista de radio junto a otros. En este programa radiofónico se hablaba de un cantautor que todos los presentes admiraban: Carlos Chaouen.
Lo que escuché, me gustó, y conseguí sus discos. Y me gustó aún más. Poesía musical, ya lo he dicho.
Cuando algún amigo le escucha (por ejemplo en mi coche) o sale su nombre en una conversación, y me preguntan por él, siempre contesto lo mismo. Es el autor de la canción conocida de Ana Torroja, "No me canso". De hecho, tiene su propia versión en su disco "Universo Abierto". Personalmente prefiero la suya, con su voz rasgada y algún cambio en la letra.
Ha publicado cuatro discos: "Carlos Chaouen", "Maldita", "Universo Abierto" y "Totem".
Hay muchas canciones, por no decir el 98%, dignas de pararse a escucharlas.
Pero no voy a poner todas aquí. Dentro de ellas, se encuentra una de las canciones de amor más conmovedoras que he escuchado. Y cuenta una historia de amor ...con la droga.
Aquí pongo la letra:

"Vente"
Vente, que te espero en la aduana del cariño
con un carnet falso,

con una foto de cuando era un niño.

Vente, tengo muchos agujeros en el brazo,
cada uno es de un abrazo

que quise darte y tú no hacías caso.

Vente, pero espérate un ratito que me inyecte,
tu mirada en dosis

que me vienen ganas, porque siempre estás ausente.

Vente, que ahora aprieto el émbolo más fuerte,
para que vengas a verme

y luego te desvaneces,
y luego te desvaneces.

Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo
y me parece que me devuelve la vida
y es a ti a quien me devuelve.
Tu camino es mi brazo,
tu destino es mi vena
por haberte conocido tengo encima esta condena
pero no quiero abstinencia,
quiero alterar mi conciencia
para que al cerrar los ojos te vea a ti

aunque me muera.

Sangre, no me importa si contagio mi sangre
porque cuando veo tus ojos todo arde

y me consumo despacio por tocarte.

Sangre, que se quedó envenenada en una tarde
cuando conocí a mi ángel

e hicimos el amor en cada parque.

Sangre, que brotó en cada palabra
que nos dimos en cada beso en cada pico

hasta que me abandonaste.

Sangre, no quiero desintoxicación de nadie
que no estoy intoxicado si no es por encontrarte,

si no es por encontrarte.

Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo
y me parece que me devuelve la vida

y es a ti a quien me devuelve...


Sí, me supongo lo que pensaréis. ¿Una canción de amor a la droga?. Sí, sí. Que queréis que os diga, a mí me emociona cuando la escucho. La vida es de cada uno, y cada uno la vive como quiere.
Tuve la suerte de verle y escucharle en directo el verano pasado, en Santander, en el BNS. Lo bueno que tiene esta sala es que está en la playa del Sardinero. Escuchar a Carlos Chaouen con el sonido del mar de fondo, a pocos metros de ti, es un lujo.
Cuando entré estaba en la barra. Y no, no me acerqué a él. Le observé. Antes de comenzar su concierto en acústico, solamente acompañado por un segundo guitarrista, se bebió de un trago un whisky. Cogió su cigarrillo (quien dice cigarrillo...) y se subió al escenario.
Un concierto genial: dos guitarras y una voz quebrada.
Recuerdo la cara de la amiga que me acompañaba, cuando anunció su canción "Vente", elogiando la droga. Dijo algo así como que, aunque no fuera políticamente correcto, a él le gustaban las drogas y estaba harto de la hipocresía de la sociedad. Y yo me volví a emocionar escuchando esa canción en directo. Miles de historias y teorías que hay detrás de esa canción y de la postura de su autor. Pero tranquilos, no me extenderé.
Sólo mi punto de vista sobre la canción.
Y es que el amor la mayoría de las veces es como una droga. Te enganchas, aunque sepas que no es bueno para tu vida ni para tu salud; sigues amando a esa persona, no puedes desengancharte...y por ahora no hay centros de desintoxicación para los corazones enganchados a amores insanos. Si tienes la suerte de desengancharte, prometes que no volverás a caer. Sin embargo, la tentación sigue allí en otro hombre, en otro cuerpo...tú no quieres volver a enamorarte, pero no puedes evitar pensar que esta vez puede salir bien, que esta vez puede que no sea dañino...y recuerdas todo lo bueno que tiene el amor. ¿Qué puedes pasarlo mal de nuevo?. Sí, ahí está el riesgo. Sí, puede que "acabe" contigo, que te "mate", pero...
Yo me prometeré a mí misma ser fuerte y no volver a caer...

Para terminar y para los que no lo conozcáis, un video del youtube de una actuación suya en el Galileo Galilei, con mi canción preferida (aunque también la de "Feria de besos" tiene su aquel):
"Semilla en la tierra".



Una letra apropiada, que podría cantar perfectamente en este momento de mi vida.
Besos y gracias por leerme, hoy y siempre.


viernes, 12 de octubre de 2007

Una noche con Marlango...un precioso sueño

La noche del jueves visité un lugar desconocido.
Durante cerca de dos horas me transporté a otro mundo, a un mundo paralelo que se centraba en un sólo escenario. No había nada más, no había nadie más. Solamente seis personas y yo.
No había problemas ni preocupaciones. No había ni un pasado ni un futuro. Sólo importaba el presente, esos momentos musicales. Se creó una magia especial, y fue gracias a ellos, a Marlango.

Intentar describir con palabras todo lo que viví y disfruté esa noche será difícil, pero lo intentaré.
Todavía se me pone la piel de gallina cuando escucho hoy el disco "The electrical morning". Aunque cualquiera de sus discos es perfecto.
Empezaré contando mi historia con Marlango. Adoraba a Leonor Waitling como actriz, así que cuando comenzó su andadura musical, también la seguí.
No sabría decir como comenzó todo. Sé con que canción empezó: "Madness".
Desde la primera vez que la escuché me enganché. Conseguí el disco y no podía parar de escucharlo: en el coche, en casa...poner la música de Marlango era aislarme del mundo, centrar mis sentidos en escucharles, entrar en una especie de "extásis". Cerraba los ojos y todo lo que me rodeaba desaparecía...solamente existía la voz de Leonor, el piano de Alejandro, la trompeta de Óscar...etc.
Durante tres años han sido acompamiento de mis viajes largos en coche, de momentos caseros en que no quiero pensar, sólo evadirme, alejarme de todos y de todo. Y es una de mis "bandas sonoras", ese dulce acompañamiento en mis horas de "inspiración". A Leonor es a la única que la suelo dejar que me "moleste" cuando estoy escribiendo. Su dulce voz no molesta.
Por eso sabía que no podía faltar a la oportunidad de verlos en directo.

Era mi primera vez. No había tenido ocasión de verlos en directo hasta este jueves.
Un escenario vacío, a oscuras, lleno de humo. Llegué a pensar que no les veríamos aparecer con tanto humo cubriéndolo todo...
Entran. La gran dama acompañada de cinco músicos geniales, todos vestidos de traje negro con corbata. Leonor está preciosa. ¿Cuándo no lo está?.
Comienza la primera canción. Suena el piano de Alejandro y Leonor mira tímidamente al público, se agarra al micrófono y empieza a cantar...Y yo me abandono en sus brazos.
Todos lo sabemos. Hay grupos que decepcionan en directo. Voces potentes en los discos se convierten en decepción al oírlas sin trampas ni cartón. No es el caso de Leonor.
Lo reconozco. Fui de esas personas que admiraban a la actriz y temían que su paso a cantante fuera un error. Ahora agradezco el bendito día que Leonor decidió que aparte de interpretar, quería cantar.
La voz de Leonor Waitling no tiene trampas, ni trucos en un estudio de grabación. Suena tan potente y aterciopelada en directo como en sus discos. Ni un gallo, ni un desafine...
Leonor es una diosa. ¿Exagerada yo?. Cuando la escuchéis en directo, la tengáis tan cerca que casi escuchéis su respiración, me lo decís.
Llena todo el escenario sólo con su presencia. Tiene voz dulce, una sonrisa esplendida, una mirada luminosa, esa manera de bailar...cada movimiento que hace parece estudiado, de lo perfecto que es...de lo perfecta que parece ella.
En el transcurso se mueve como una niña tímida, como una mujer segura, como un ángel caído del cielo, como un diablillo travieso...vale, ya paro, ya paro. Que si no paro de describirla, no termino esta entrada nunca.
Me encanta Alejandro, estaba en frente de mí, y tenía que hacer esfuerzos para desviar mi mirada de Leonor, y "acordarme" de Alejandro y del resto de músicos que la acompañaban en el escenario. Tuve que hacer esfuerzos para recordar que a mí me atraen los hombres...
Sólo diré que si tengo que comparar a Leonor Waitling con alguien, sería con Audrey Hepburn, por ese "Je ne sais pá" que tienen y han tenido pocas personas. Ese don con el que nacen algunos pocos elegidos, y que por mucho que lo intentemos tener otros, no lo conseguiremos nunca. Se tiene o no se tiene. Y Leonor lo tiene. Ese aura invisible que la acompañará siempre y que hace que tengas tentaciones de tocarla para comprobar si es real, de carne y hueso.
Vale, ya paro, ya paro. No, aún no. Leonor además de una excelente actriz y estupenda cantante, es letrista de las canciones. ¡Ole, ole y ole!.

El hecho de que Marlango sea el grupo que es, no es sólo gracias a Leonor. Como mujer diez que es, se ha sabido rodear de buenos músicos. O ellos han sido tan inteligentes de contar con ella. Y es que simplemente ciertas personas, llenas de talento y creatividad, están destinadas a juntarse para crear sueños para ellos mismos y para los demás.
Le toca el turno a Alejandro Pelayo. ¡¡Madre mía!!. Aunque no lo parezca por todo lo que he escrito, mi debilidad de Marlango es Alejandro. Benditas manos, bendita cabeza que las dirige, bendito piano. Cada nota que saca de su piano es...indescriptible.
Me siento orgullosa de que Alejandro sea de mi tierruca. De la Vega de Pas. "Estos pasiegos como son", como repitió más de una vez Leonor mirándole con esos ojos tan...bueno, hay miradas que no necesitan explicación...
Así se lo dije hace unos dos o tres años a Alejandro, cuando me enteré de que era cántabro. Que estaba orgullosa de saber que alguien de mi tierra, alguien nacido en Cantabria, un paisanuco mío fuera una de las cabezas y de los responsables de Marlango, un grupo que ha creado un tipo de música genial, el "sonido Marlango", que conseguía esa "magia" en cada nota de cada canción.
Alejandro es el típico hombre que habla poco, serio, aparentemente distante. Repito las palabras de Leonor "estos pasiegos como son". A la pobre, lo que le costó sacarle las palabras entre canción y canción, para que dedicara alguna frase a los paisanos. Eso sí, como buen cántabro y hombre seductor que es (a mí por lo menos me seduce) necesitó pocas palabras para encandilar al público, un público totalmente entregado. No era para menos.
El resto lo expresa a través de su piano. Y como lo hace...dentro de ese pequeño universo "Marlango", el crea el suyo propio con su instrumento. Y mirando a Alejandro, escuchándole, es cuando se me quitaba toda duda que pudiera tener con Leonor, de pasarme a la "otra acera".
Me quedo con una frase que nos hizo reír a todos. Refiriéndose a dos amigos suyos que estaban entre el público y a los que estaba saludando, dijo "me lo pasé muy bien en vuestra boda. Aunque no lo pareciera. Pero es que ya sabéis que mi manera de pasarlo bien es...diferente, a mi manera." Estos pasiegos como son...

Marlango son tres. El tercero es Oscar Ybarra. Siempre parece estar en segundo plano, detrás de Leonor y Alejandro. A mí me parece que le gusta no ser tan "centro de atención" como sus compañeros. De hecho, creo que Alejandro desearía dar un paso atrás con Oscar y dejar a Leonor todo el protagonismo, por eso de que Leonor ya tiene más tablas en esto de "enfrentarse" a la gente. En plan, "ve tú primero, que nosotros ya te seguimos".
Marlango sin la trompeta de Oscar sería una mesa con la pata coja. Y es que cuando Oscar llegó y fundó Marlango con Alejandro y Leonor, ya llevaba a sus espaldas muchas horas de jazz, funk y blues. A Alejandro le costó "arrancar" a hablar. Pero Oscar imposible. Yo en los años que llevo siguiendo a Marlango, nunca le he oído. ¿Tendrá voz?. Supongo. No le hace falta demostrarlo. Con su destreza en la trompeta lo dice todo.

Pero ninguno de los tres componentes de Marlango tienen un pelo de tontos, y saben rodearse de una buena banda.
La mejor presentación la hicieron Leonor y Alejandro.
Un batería, que además lo nombraron "su director de orquesta", el "maestro" Gonzalo Maestre.
Junto a él, en el bajo, Manuel Bagüés. En la guitarra, Vicent Huma.
Me gustaría recordar como les presentaron, todos los elogios que se llevaron, pero estaba en medio de la ensoñación, y no recuerdo exactamente sus palabras.
Decir que era la mejor compañía. Tocaban como uno solo. Ninguno sobraba en ese conjunto perfecto y universal.

Las fotos son horribles, lo sé. Entre que las hice con mi móvil, sin flash, y deprisa y corriendo, para no romper el estado tan genial en el que me encontraba y para no molestar a nadie, y "despertarles", pues es lo que salió. Pero no podía evitar ponerlas.
Porque el concierto fue perfecto, y en ello influyeron también el técnico de sonido...y el técnico de luces, que creó un ambiente aún más especial si cabe, con sus juegos de iluminación. Luces hipnotizantes, iluminación perfectamente acoplada a cada canción. No sé cuantas ovaciones se llevó, más de una, pero es que se lo merecía. El momento cumbre, en mi opinión, cuando en la ligera "interrupción" de la canción "Silence" se produjo un silencio total, se apagaron las luces, Leonor y los demás callaron, cerraron los ojos y bajaron las cabezas. Unos breves segundos que se llenaron de aplausos entusiasmados, seguidos por una perfecta conjunción cuando continuaron con el final de la canción. ¡Se me ponen los pelos como escarpias sólo de recordarlo!.

¿Alguna queja, alguna imperfección?. Lo siento, ninguna. Les perdoné que no cantaran "Madness". Es que no había nada de lo que quejarse. Tuvimos dos bises con varias canciones en cada uno de ellos, hasta el punto de que Alejandro pidió, suplicó que nos fueramos a tomar algo a dos bares de dos amigos suyos, que teníamos las copas gratis, con la "vana esperanza" de que les dejáramos acabar. Me río sólo al recordarlo...
Algunos grupos ofrecen además de un concierto, un espectáculo con mayúsculas, y Marlango es uno de ellos. Uno de los mejores conciertos de mi vida.
Desde la primera canción reí, lloré, temblé de emoción, se me puso toda la piel de gallina. Y cuando digo, toda, es toda. Todavía se me pone ahora, escuchándoles mientras escribo esta entrada. Recordando cada guiño, cada broma, cada toque especial que Leonor ponía en todas las canciones, cantándolas, sintiéndolas, interpretándolas...

Cuesta terminar esta entrada, porque se me quedan muchos momentos, muchas anécdotas en el tintero. Sólo contar una más. Como he dicho, disfruté de cada minuto de cada canción. Sobretodo con la voz y la interpretación de Leonor y el piano de Alejandro. En la mayoría de las canciones llegué a emocionarme hasta que mis ojos se llenaron de lágrimas, sin llegar a derramarlas. Entonces llegó mi "momento temido". Leonor presentó la versión de "Vete" de los Amaya. Yo abrí el bolso y saqué un pañuelo.
Mujer previsora vale por dos. Se me encogió el corazón y me convertí en una plañidera en todo el tiempo que duró la canción. Esa letra me mata cada vez que la escucho...

Con todo esto, si no tenéis ganas de escucharles en directo, ya no sé que más hacer...
Yo sé que siempre que pueda voy a hacerlo. De hecho, tienen unos conciertos dentro de poco cerca, en Bilbao el 18 de octubre y en Gijón el 7 de noviembre, y me están entrando ganas de coger el coche y no faltar a la cita. Lo ideal sería ir el 21 de noviembre a Barcelona. Barcelona y Marlango. ¿Qué más se puede pedir?. Bueno, sí, algo: buena compañía, aparte de la de Marlango...

Y aunque tengo el link a su página desde casi el principio de existir este blog, os invito a conocerles mejor que con mis palabras, en su web.
Ahora os dejo, que voy a tumbarme en la cama y a seguir soñando despierta con la compañía de Marlango...

lunes, 8 de octubre de 2007

Pensando

"Pensando"
Santi Suárez Baldrís
Fuente: Captura

Pensando…pensando en que decir, que hacer. Buscando un punto lejano donde escaparme hasta de mi propia voz, de todo lo que pueda impedirme pensar. Intentando encontrar la palabra exacta, el acto perfecto, el camino acertado a elegir en este laberinto que se me presenta con cientos de interrogantes y pocas respuestas.
Parece que todos saben lo que hay que decir y que hacer en mi lugar. Todos excepto yo. Una de las cosas peores que puede sucederte es que seas el último en decidir sobre tu propia vida. Cuando en definitiva, yo y sólo yo, seré quien tenga que cargar a mis espaldas con esta pesada mochila de errores y aciertos que ha sido mi existencia. A veces hasta llevando exceso de equipaje por culpas y responsabilidades ajenas. Cara o cruz. Un juego que hace años era sencillo y que ahora no puede ayudarme a elegir. Demasiadas caras. Demasiadas cruces…
Había noches que me acostaba con el deseo de no despertar a la mañana siguiente, cansado de tantas ideas desordenadas en mi cabeza: “Y si hago esto”, “y si digo aquello”; “y si hubiera hecho esto”, “y si hubiera pensado lo otro”; “sí, pero…”, “no, pero…”; “quizás si…”; “¿ocurrió en realidad o fueron imaginaciones mías?”, “¿hay algo qué pueda hacer o qué pueda decir para mejorarlo?”; “si hago esto, si digo aquello, ¿no será peor?”; “si decido esto, ¿qué es lo que me perderé, qué es lo que ganaré?”…
Unos me acusan de pensar demasiado. Otros, en cambio, dicen que hago las cosas sin pensar. Unos dicen que me complico mucho la vida. Otros que intento vivir sin complicaciones. El caso es opinar. El caso es criticar. El caso es no parar de hablar cuando lo que más valoras es el silencio. Cuando necesito consejos, pocos saben responderme. Cuando no los pido, todos quieren aconsejarme.
A veces se presenta la solución cuando menos te lo esperas. Otras veces lo que parecía una decisión definitiva, te lleva al caos.
Así es. Así de absurdo es este mundo.
Hace tiempo decidí retirar de mi vocabulario palabras como siempre, nunca, seguro e imposible. Y tampoco puedes limitarte al blanco o al negro, con todos los colores que hay, con todos los matices que existen.
Lo reconozco. Hace años seguí las normas de la sociedad, lo políticamente correcto. Y no me fue bien. No conseguí ni hacerme feliz a mí mismo ni a los demás. Entonces decidí vivir el presente, sin preocuparme del día después. Tampoco eso funcionó. Da igual lo que diga, da igual lo que haga. Sigo recibiendo palos por todas partes. Siempre habrá alguien que te ponga la etiqueta: buena persona, mala gente; generoso, egoísta; valiente; cobarde; seguro, inseguro; demasiado sincero, falso; con el corazón demasiado grande, sin corazón…
Si hubiera tenido que hacer caso a lo que opina la gente de mí, ya me habría vuelto loco…o lo que es peor: sería un hombre vulgar con una vida simple y aburrida. Y eso no va conmigo: necesito seguir volando al País de Nunca Jamás de vez en cuando. El niño que habita en mi interior odia al adulto en el que me puedo convertir algún día. Si alguien pretende llevarme a algo parecido al compromiso, siento como ese niño me pide auxilio porque se está ahogando con una cuerda invisible. Es cuando me entra el miedo, un miedo que a veces me hace escapar de ese alguien de forma precipitada, como un cobarde, sin explicaciones, sin despedidas. Y no es que disfrute haciendo daño, es que simplemente no puedo evitarlo. Ni quiero ni puedo sentirme culpable por ello. Responsabilidades, las justas y necesarias, como bien me aconsejó un amigo. Durante varios meses me interesó hacerle caso y seguí su filosofía vital: con la conciencia dormida,
con excusas estúpidas, con falsas promesas que sabía que no iba a cumplir desde el principio, con medias verdades y medias mentiras, ignorando las consecuencias de mis actos, con días enteros sin pensar, simplemente dejándome llevar por lo fácil y accesible…fueron tiempos felices y tranquilos.
Hasta que una mañana me desperté envuelto en sudor, en una cama de un hotel, en brazos de una mujer desconocida, y descubrí con horror que me faltaba el aire. Sentía un enorme vacío en el pecho, imposible de llenar por nada ni por nadie. Todo es efímero.
Han vuelto las noches de insomnio llenas de preguntas sin respuesta, sin puertas que abrir, sin soluciones fáciles…
Ha llegado de nuevo esos minutos angustiosos convertidos en horas que consiguen que me asfixie entre las cuatro paredes de cualquier habitación.
A la hora de afrontar situaciones que no sabes si vas a saber resolver tienes dos opciones: enfrentarte o escapar…
He vuelto a hacerlo. He escapado. Sin ruido, sin despedidas, sin explicaciones. Simplemente me he ido, sin importarme lo que pudiera dejar atrás. Una vez más, me he alejado de todo y de todos. Me he refugiado en mi secreto, ese lugar que nadie conoce. Donde nadie pueda encontrarme, donde nadie va a buscarme.
Donde no tengo que justificar porque soy como soy. El refugio de mi soledad.
Andando, corriendo, vigilando para no dejar rastros que pudieran seguir. Para poder saber que respiro sin que alguien quiera quitarme el aire.
Sin embargo, en la cima de aquella montaña, aquella tarde me sorprendí. Me encontré a mí mismo esperándome.
“Tienes que dejar de huir, principalmente de ti mismo. Tienes que enfrentarte a tu vida…a la vida.”


Quinta historia capturada

Lo dije el sábado en mi fotolog.
En la mayoría de las ocasiones, tú buscas la historia que escribir. Imaginas el lugar, los personajes, el argumento, el final...
Pocas veces ocurre lo contrario. Pocas veces la historia te encuentra a ti.
Anoche sucedió. Vino a mí...y la escribí. Aunque básicamente se escribió sola.
Porque en algunos momentos, todo resulta fácil, casi no tienes que pensar...
No voy a mentir. No tenía pensado que mi siguiente historia capturada fuera esta. Ni de este capturador. De hecho, no tenía pensado escribir ninguna historia capturada de Santi Suárez Baldrís. No por nada. Es que ninguna de sus fotos me inspiraba una historia capturada.
Eso sí, es el que ha hecho mis fotos preferidas de Andreu: "Viernes noche con Andreu" y "Pisadas en el techo". Pero esa clase de fotos no son para hacer historias capturadas.
Pero fue ver la foto...y salirme la historia sola. Igual que me pasó con Jon Sistiaga y su foto "Bailando con fantasmas".
Y como pura contradicción, decir que ha sido una historia escrita casi sin pensar.
Siento el retraso en la historia de Hanna, que es la que iba a salir la siguiente. Esta se ha "colado".