miércoles, 9 de abril de 2008

Encontrando miradas

"Encontrando miradas"
Hanna Quevedo
Fuente: Captura


[Continuación de "Autorretrato oxidado"]

Cuando has caído en el pozo más profundo lo único que puedes hacer es subir.”

Eso me dijo Clara aquella noche. Y tenía toda la razón.
No fue fácil. Nunca es fácil. Fueron días en los que dudé mucho antes de atreverme a salir, ya no del agujero en el que me encontraba, sino simplemente de casa. Debido a mi absentismo laboral, fui despedida de mi trabajo. Con el tiempo, ahora sé que fue lo mejor que me pudo pasar. No me aportaba nada. Mi hastío personal estaba ligado a mi hastío profesional.
Disfruté del paro dos meses, los suficientes para empezar a remontar, a alejar las nubes grises que cubrían mi cielo.
Después de la tormenta no llega la calma. Llega una especie de vacío que no consigues llenar con nada ni con nadie. Cuando me despertaba cada mañana, me alegraba al comprobar que cada día que pasaba dolían menos las heridas. Pero nada más. Todo lo que me rodeaba seguía siendo gris y mi cámara todavía estaba guardada en el cajón.
Si había una frase que mi abuela no paraba de decir cuando era niña y que yo odiaba era “Dios aprieta pero no ahoga”. Quizás es un consuelo si eres creyente y tienes fe…ese no es mi caso. Aunque tengo que reconocer que es verdad. Todo se acaba, hasta las malas rachas.
Durante largas semanas me harté de escuchar frases que no me creía, como que era una buena persona, que merecía ser feliz y que mi vida mejoraría cuando menos lo esperara...
Sabía que mis amigos así lo creían y lo deseaban, pero en los cambios también es importante la suerte y yo no sentía que hubiera nacido con buena estrella.
Con todo, como ya he dicho, me equivoqué y ellos acertaron.
Necesitaba cambiar de aires, huir de todo lo que me rodeaba y me llenaba de recuerdos dolorosos, por qué no decirlo.
Así que cuando una amiga me propuso un trabajo en México no me lo pensé dos veces. Otro país, otra cultura…nada que me atara al pasado.
La alegría inmediatamente fue seguida de miedo y dudas. Iba a trabajar como fotógrafa, pero me invadía el temor de ser incapaz de recobrar mi principal pasión mientras guardaba mi querida cámara en la maleta. Podía asumir todas las pérdidas menos esa. Ser incapaz de recuperar esa magia, esa particular visión del mundo a través de mi objetivo es lo que más me dolía de todo.
El principio no fue fácil. En realidad ninguno lo es. México estaba lleno de color, pero yo seguía en blanco y negro. Retrataba a las personas y a los lugares sin ninguna emoción ni sentimiento. Ya no me sentía feliz ni satisfecha con mis capturas. Es difícil de explicar, pero cada vez que mi dedo apretaba el disparador tenía la sensación de dejar parte de mi tristeza en esos lugares.
Buscaba desesperadamente algo que volviera a hacerme vibrar, algo que recuperara mi amor por la fotografía. Y como siempre suele ocurrir, lo encontré cuando no lo buscaba.
Era un día lluvioso, faltaba poco para que anocheciera. Caminaba sin rumbo con mi cámara en mano, descubriendo un poco más la ciudad donde ahora vivía. Me adentré en un pequeño callejón, maltratado, como yo. El suelo estaba roto, lleno de parches, como mi corazón. A lo lejos vi algo que llamó mi atención. Me acerqué y enfoqué con mi cámara. Un ligero escalofrío me recorrió el cuerpo. Era una parte de lo que parecía un retrato y aquel ojo negro me estaba mirando a mí…era un dibujo, ni siquiera completo, pero consiguió tocar una fibra interna que no habían conseguido todas las miradas que se habían cruzado con la mía desde aquella maldita noche. Saqué varias fotos desde todos los ángulos posibles. Había recuperado la sonrisa satisfecha.
Me agaché y recogí el dibujo para verle más de cerca. ¿A quién pertenecería esa mirada, ese rostro?. Le di la vuelta y descubrí que había algo anotado: parte de una dirección, la mitad de un corazón dibujado y debajo de todo SON. Todo en letras mayúsculas.
Lo guardé cuidadosamente. Busqué en el callejón con la ilusión de hallar el resto, pero fue en vano. No sabía por qué tenía tanta curiosidad. Lo que sabía es que tenía que averiguar la historia que se escondía en ese retrato que alguien había roto en pedazos.
Encontrar la dirección completa no me costó demasiado. Aquella era una ciudad pequeña y no tardé en descubrir la calle. De hecho no estaba lejos de donde yo vivía. Lo más complicado era acertar con el número. Apenas dormí, me pasé casi toda la noche pensando y divagando si sería la dirección del retratado o del dibujante. ¿Sería una autora o un autor?. ¿Habría sido una historia de amor que acabó mal y se había pagado el despecho con su retrato?. ¿Quizás simplemente al creador no le convenció el resultado y lo desestimó, rompiéndolo y tirándolo para olvidarse de una mala obra?. De manera inexplicable me encontré excitada, jugando a un juego al que nadie me había invitado a participar.
A la mañana siguiente estuve recorriendo la calle en la que se suponía que vivía el remitente o el destinatario. Ninguno de los hombres que salían y entraban de aquellas casas se parecía al del dibujo. ¿Qué hacer?. No iba a preguntar puerta por puerta…
Por lo menos había recuperado las ganas de coger mi cámara y retratar todo lo bello que veía ahora a mi alrededor. Me senté en la terraza de un bar, pedí una limonada bien fresca y comencé a retomar mi gusto por observar la vida a través de mi objetivo. Fui descubriendo todas las tonalidades de color diferentes que había, sin ningún gris que pudiera apagar el sol que calentaba mi rostro. Las risas de los niños que jugaban cerca provocaban la mía y volví a retomar una costumbre que había perdido: conversar con personas desconocidas para así llegar a conocerlas, al menos un poco.
Me recosté en la silla y miré al cielo, más azul y despejado que nunca. En mi interior iba creciendo una sensación cálida que iba llenándolo todo. Sensaciones de paz, de tranquilidad, de reconciliación con el universo, con mi universo.
Lo que ocurrió después no sé si fue un sueño o el resultado de pasar tantas horas al sol. Soy una romántica empedernida, así que prefiero pensar que fue el destino, confabulado con las casualidades y las señales sin explicación aparente.
A pocos metros de mí aparcó un “vochito” azul turquesa, mi coche preferido, despertándome de la ensoñación en que me encontraba. No podía dejar pasar la oportunidad. Enfoqué lentamente para sacarle el mayor partido. Estaba tan concentrada en disparar, que apenas me percaté de que el conductor había bajado y se estaba acercando. Cuando me quise dar cuenta, su rostro estaba casi pegado a mi objetivo. Fue cuando vi sus ojos negros y su cabello oscuro…
Todo mi cuerpo empezó a temblar y saqué el fragmento del retrato. Si no era él, se parecía mucho.
Me levanté y me presenté. Cuando me dio la mano, de nuevo apareció el escalofrío de la tarde anterior en el callejón. No era desagradable, más bien todo lo contrario. Me sonrió y agaché la mirada. Ya estaba perdida, lo sabía.
Le enseñé el dibujo y se reconoció. Por un instante creí ver una nube oscura en sus ojos. Me explicó que se lo había hecho una amiga pintora y que el “SON” era de Jason, su nombre. Quise saber más sobre la historia y él me dijo que me la contaría si aceptaba cenar con él. Mentiría si dijera que acepté sólo por satisfacer mi curiosidad. Aquella noche tuvimos la primera cita de muchas que la siguieron.
¿Cuál fue la historia que rodeaba aquel retrato encontrado en un callejón?. Aún la desconozco. Él aún no me la quiere contar. No sé si es para alargar nuestra relación o porque es algo de lo que no quiere hablar. No me importa demasiado. He recuperado el optimismo, la alegría de vivir…y mi amor por la fotografía, el más eterno, el que siempre estará conmigo. Tengo también un amor, quizás no tan importante, el que me abraza todas las noches y me despierta con un dulce beso todas las mañanas. Los dos alimentan mi día a día. No necesito más…

15 comentarios:

  1. OOOOOOOOOOH RPIMER PRIMER PRIMER PRIMEEEEEEEEER

    que guay que guay!! q finaaaaaal ainssss ma gustao ma gustao :)
    no me lo esperaba que al ver ese simple cachito de papel cambiara una vida XD

    ResponderEliminar
  2. OLE!
    Ahí está. Ves, todo llega incluso después de 4 meses (por cierto, han pasado 4 meses en serio?? que rapido, no?:S)
    Buah, la historia genialísisisima de la vida, en serio :) A mi me ha encantado ^^
    Besines!!

    ResponderEliminar
  3. Oh! qué bonita historia!!
    Me ha gustado muchooo!

    Pero, bueno, ¿es que no hay ningún editor para estas estupendas historias?¿?

    Esto lo quiero en un libro, desde ya!

    Besos guapetona!

    ResponderEliminar
  4. Felicidades Maika, me ha encantado y he buscado un momento adecuado para leerlo. Sigue así y me convertirás en lector fiel.

    ResponderEliminar
  5. Me encantan tus historias capturadas. Tal vez porque a mí también me parece muy sugerente escribir o simplemente imaginar a partir de una imagen, una frase, una melodía...

    Ésta particularmente hace llegar hasta mi pantalla un soplo de optimismo..y se agradece :)

    besos

    ResponderEliminar
  6. Ei chikilla!!! Tenemos que coincidir en el msn o tirar de emails, y me explicas lo que me comentabas en mi blog! No entindo na de na!!! :S Qué está pasando??

    Yo ando un poco liada, y ahora en Bcn no tengo conexion a internet en casa, asi que me conecto cuando puedo...

    ResponderEliminar
  7. .... ummmm ¿que decirte...?... ufff vaya historia... me ha encantado. Sutil y sencilla, y que me ha echo ver en esa foto algo más alla... Enhorabuena pequeña
    un besuco

    ResponderEliminar
  8. aisss.
    No me he podido resistir. Este lo he leido hoy, antes de irme a la cama, como se leen los libros favoritos.

    así como otras historias nos las dejas con un sabor agridulce, esta noche me dejas con un gusto a menta y chocolate. Espero que mis sueños se correspondan con este sentimiento.
    Lo malo: que mañana me dolerá la cabeza porque ya noto cómo me duelen los ojos y se me nubla la vista :S.

    un besín o un petonet (al gusto del consumidor)

    ResponderEliminar
  9. ¡Gran historia!, impresionante. En serio.
    Yo creo que se estaba haciendo esperar está segunda parte. ¡Sigue con las historias capturadas!

    ResponderEliminar
  10. ¡¡Hola a los nueve!!

    Creo que lo he dicho ya en alguna ocasión. Agradezco todos los arrumacos, pero cuando son de mis historias capturadas...me pongo de un tonto...

    Esther: la vida a veces es así. Algo pequeño, como un cachito de papel, puede cambiarte la vida. Ya sabes, soy una soñadora y una romántica.;)

    Cris: ¿te han parecido que han pasado rápidos estos cuatro meses?. Para mí ha sido una espera larga, te lo aseguro.XD

    Irlande: ¿un editor para estas estupendas historias?. Editores en España, varios. ¿Interesados en mí?. Ninguno, creo.Ja,ja,ja.
    Para que esto esté en un libro...buff...lo veo difícil. La "mitad" de esas historias son las fotos de Captura. Y bastante con que me dan permiso para publicarlas aquí.;)

    JP: espero convertirte en un lector fiel.;)

    Ana: me alegro de añadir optimismo a tu vida, ya que tú lo haces a la mía, amore.;)

    Sandrita: no hay mucho que explicar, pero ya te contaré.;)
    Tampoco es algo grave ni dramático...la vida que es así...

    Rojis: sutil y sencilla...bien, bien.:P
    Y sí, siempre hay algo más allá, sea verdad o ficción, como en este caso.:)

    Arimike: me he puesto colorá y todo.:)

    Sabor a menta y chocolate, que rico.:)
    Ojalá hayas tenido buenos sueños, con ese agradable sabor.;)
    Y ya te lo he dicho, mírate lo de las gafas, que seguro que estás guapísima con ellas.;)
    Me quedo con el besín dado por ti...y el petonet...lo mejor es que me lo daría un catalán. ¿Puedo elegir?.:P

    Isma: intentaré seguir con ellas, eso sí, no con tanta espera.:)

    Gracias a los nueve por vuestros elogios. Escribir una historia y que guste...buff, eso no se paga con dinero.;)

    ¡¡Besazos a los nueve!!

    ResponderEliminar
  11. Estamos esperando ya la siguiente, cuídate.

    ResponderEliminar
  12. JP: gracias. La siguiente tenía que ser esta semana, pero el viaje a Tarragona hace que tenga que esperar...
    ¡¡Besucos!!

    ResponderEliminar
  13. Maika: Buen viaje a Tarragona entonces. Por otra parte, hoy lunes 21 en la contraportada de El Diario Montañés aparece un tema interesante para ti, sobre editar libros, sobre los muchos "escribiendo" que hay en España en busca del éxito.

    ResponderEliminar
  14. JP: ya me contaron, pero todavía no lo he leído. Con todo, por lo poco que sé, más que animar, te deprimes leyendo esas cosas...
    Tuve un buen viaje, gracias.;)

    ResponderEliminar
  15. Maika veo que te estás poniendo al día, mañana vamos a estar más dormidos que ni sé. Ánimo!

    ResponderEliminar