viernes, 18 de abril de 2008

Un momento de felicidad

Dos veces al año no hace daño...me han publicado de nuevo en la revista trimestral Sede, en su número 34.
Como hice con la otra publicación, subo aquí el relato publicado en dicha revista para los que no viváis en Cantabria y/o para los que seáis de aquí pero no tengáis acceso a ella.
Me hace ilusión ver un relato mío en papel, que se le va a hacer...

"Un momento de felicidad"
¿Qué es la felicidad?. ¿Cuándo podemos afirmar que somos plenamente felices?. La felicidad no es algo que se pueda tocar, que se pueda medir. Es efímera y muchas veces inalcanzable. En la infancia piensas que algún día encontrarás la felicidad y que nunca se marchará, que seguirá allí hasta el final de tus días. Con el paso de los años, descubres que es un estado de ánimo que puede durar minutos, horas, con suerte meses, pero que acaba. Un día te despiertas, abres los ojos, descubres un vacío extraño en tu interior…no eres feliz. Y por mucho que leas sobre la felicidad, que te aprendas todas sus definiciones, descubres que cada uno tenemos un concepto diferente de la llamada felicidad, una meta diferente para alcanzarla.
Unos dicen que depende de tu manera de ser, de enfrentarte a las situaciones cotidianas. Lo típico de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Otros hasta dicen que la felicidad completa no existe, que es inútil. Que cuando más ansías encontrarla, más frustrado y triste te encuentras. Los soñadores, que aparece cuando menos te lo esperas, como el amor.
Repito: ¿hay alguien que pueda afirmar con toda seguridad que es completamente feliz?. Ante esa pregunta, levanto tímidamente la mano. Y con cierta duda, no lo niego. Soy feliz. No sé cuanto va a durar. Lo único que sé es que voy a disfrutarla mientras dure. Como todo en esta vida. Mi interior está lleno de luz. Una luz tan potente que ilumina mis ojos y que hace que vea el mundo de otra manera. Ya no existen las guerras, el hambre, el odio, las envidias, las malas personas…en mi cara está perpetuamente una sonrisa. Una sonrisa que se amplia simplemente con escuchar su nombre.
Es una felicidad familiar, cercana. La sentí hace algunos meses.
Y he aprendido el truco para sentirla siempre que quiera, aunque en un día como el de hoy no tenga ningún motivo para sonreír.
Cierro los ojos y mi mente vuela hacia un pasado reciente.
Acabo de llegar de un viaje donde he conocido a un hombre maravilloso. Ha sido lo que se llama vulgarmente flechazo. Nos hemos mirado durante un buen rato, nos hemos sonreído, me he acercado a hablar con él...y todo ha sido perfecto. Esa noche él buscaba a alguien como yo. Yo buscaba a alguien como él. Era de prever que nos acabáramos encontrando. En un sitio que no era el nuestro. Sin embargo, esa noche nos pertenecía por completo. ¿Cómo imaginar que alguien como él pudiera fijarse en mí?. Sin embargo, así ha sido.
Nos hemos despedido a la mañana siguiente, prometiéndonos que el siguiente encuentro sería más duradero y definitivo. Quizás tenga que hacer mis maletas de nuevo, aunque está vez para siempre. Otra ciudad, otra vida…estando con él, todo irá mejor, estoy segura. Todavía siento en mi cuerpo su calor, sus caricias, sus besos. Me miro en el espejo y me veo más bella que nunca. Algo ha cambiado en mí. Lo noto. Y los que están a mi alrededor también. No puedo quitar la sonrisa estúpida de mi cara. No puedo concentrarme en nada. Por mucho que lo intento, ya no puedo actuar en la obra de teatro que estaba ensayando. No me sale ser la mujer triste y suicida que hace una semana interpretaba con tanta perfección. Ya no me importa. Tengo la firme convicción de que antes de que llegue el estreno, estaré a cientos de kilómetros de aquí.
Mientras tanto, disfruto de cada minuto, de cada hora, hasta que me lleguen noticias suyas para reunirme con él. Si viene a mi mente la sombra de la duda, abro mi móvil y miro nuestra foto, que he puesto como fondo. Y vuelvo a sonreír. Nada puede ir mal, estoy segura de que ambos sentimos lo mismo.
Abro los ojos. Sonrío. Vuelvo a sentirme bien. No han pasado meses, sino horas, desde la última vez que estuvimos juntos.
Salgo de mi casa, contenta, cantando “nuestra” canción.
He quedado con mis amigas para comer. Hoy para variar, he tenido ganas de salir y disfrutar del sábado otoñal pero soleado con el que ha amanecido mi ciudad.
El problema es que al estar en la calle, rodeada de otras personas, ya no estoy en mi realidad, sino en la realidad en sí, en la de todos. Será difícil seguir disfrutando de la ilusión que he creado en mi mente.
Aún sonriendo, feliz, intento evitar mirar directamente a los ojos de la gente; puede que de esta manera no descubran mi autoengaño.
Entro en el restaurante donde me están esperando mis amigas. La puntualidad nunca ha sido una de mis virtudes.
Al verme, Lucía viene a mi encuentro.
- “Vaya cara de felicidad que traes. ¿Por fin te ha llamado?.”-
- “No.”-
- “Entonces, ¿te ha mandado un correo?.”-
- “Tampoco.”-
- “¿Y por qué estás tan contenta?.”-
- “…No sé.”-
Lucía me abraza y me mira con lástima. Como si estuviera dándome el pésame por la muerte de un ser querido. Una actitud, la de la compadecerme, que viene siendo habitual tanto como incómodo en los últimos meses.
Antes de sentarme a la mesa con ellas, me dirijo al baño, para intentar esconder las lágrimas que están empezando a brotar.
Me apoyo en el lavabo, respiro hondo y me observo en el espejo.
Mi momento de felicidad ha durado tan sólo dos horas. Tendré que practicar más en el futuro.

Cuando lo escribí, no me convencía mucho. No es de los relatos que he escrito con el que me sienta más satisfecha. Aunque debo reconocer que después de unas semanas de haberlo mandado, releído, no me parece tan malo como cuando lo escribí...

12 comentarios:

  1. Realmente te ha quedado estupendo, me gusta mucho Maika, real como la vida misma. Todos buscamos siempre esos momentos, alguna vez por si aparecen.
    Besucos.

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  2. Enhorabuena por la publicación.

    Pronto te veré en los buses a lo Carrie Bradshaw anunciando tu columna.

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  3. Bonito relato y felicidades por la publicación. Veo la felicidad como un camino, sabiendo que la meta plena quizá nunca la alcance, pero es un tren con dulces estaciones en las que intento quedarme el mayor tiempo posible.

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  4. Joe me ha gustado mucho, se lo que es situacion y ademas duele un monto, y leyendolo casi me ha recordado a mi misma sonrriendo por algo que nunca llego a ocurrir. Te felicito me ha gustado mucho!!!

    besitos a mi cantabra favoritaaaa

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  5. ¡¡Hola a los cinco!!

    Pepe: gracias, gracias. Siempre es bueno hacer volar la imaginación y "transportarte" a un momento de felicidad.;)

    Ethan: gracias.;)
    ¡¡Mira que siempre consigues ponerme una sonrisa en la cara!!. Ha sido leerlo e imaginarme a lo Carrie Bradshaw...y descojonarme de risa. No me convence verme así. Aunque me pido su trabajo, sus amigas y sus romances.:)

    JP: gracias.:)
    La felicidad plena yo pienso que no existe, así que hay que disfrutar de los pequeños momentos felices que te trae la vida.;)

    Ana: gracias!!!!!!!. Sé que te alegras.;)

    Mi Niña María: gracias guapa. Eso mismo me ha dicho hoy un amigo...
    Duele cuando despiertas...
    ¡¡Ay, tu cántabra favorita!!. Que bien suena. Claro que no conoces a muchas más.Ja,ja,ja.:P

    ¡¡Besucos a los cinco!!

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  6. Hola Maika y demás lectores. Al mal tiempo buena cara, así que con la lluvia golpeando en la venta, ¿por qué no ser felices?

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  7. Que tal en teatro, cuentame algo que me tienes abandonado!!

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  8. ¡¡Hola a los dos!!

    JP: no, este es mi blog. Me saludas a mí y punto.:P
    A mí es que me encanta el sonido de la lluvia en los cristales, sobretodo para escribir. El buen tiempo me anima más bien a salir.^^

    Jon: algo curioso. ¿Sabías que los teléfonos valen para recibir llamadas pero también para llamar?.:P
    Ya sacaré algo de tiempo y te contaré.;)

    ¡¡Besucos a los dos!!

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  9. Como eres Maika ;-) Me encanta que me eches broncas así.

    Besos,
    JP
    http://historias-de-jp.blogspot.com

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  10. JP: vaya, vaya. ¿Te gustan las mujeres dominantes y con mal carácter?.:P
    Ya sabes que bromeo.;)
    ¡¡Besucos!!

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  11. Maika :-P Vaya caña que andas dando al personal hoy!

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