lunes, 19 de mayo de 2008

Vivir sin tildes

Hace varios dias que no actualizo. Hace varios dias que no escribo mucho.
Parte es porque no tengo tiempo, parte es porque tengo la cabeza en otra parte...pero la principal razon es que no tengo tildes. Si, como se lee, no tengo tildes.
A algunos les falta un tornillo, a otros una granizada...a mi me faltan tildes.
Me gustaria que fuera un post divertido, una broma. Sin embargo, es la cruda realidad.
Lo peor es que no se como solucionarlo. Al principio pense que era un virus que se habia instalado en mi ordenador. Me he dedicado todo el fin de semana a eliminarlo, pero mi antivirus es claro: "No virus detected."
Bien, entonces...¿alguien me puede decir por que no puedo escribir con tildes en ningun rincon de mi ordenador?. Ni en word, ni en wordpad, ni en ningun blog, ni en Twitter, ni en Tuenti, etc...
¡¡No puedo con ello!!. Es superior a mi. Ofende a mi vista escribir con tantas faltas de ortografia.
Podia utilizar lo de "comprobar ortografia", pero prefiero dejarlo asi, para que veais lo que es vivir sin tildes, lo ofensivo que es para la vista.
Es mas, no puedo seguir escribiendo. No puedo.
Siempre quedara la foto, que aunque no tiene que ver con el post, esta tan bien, sin faltas de ortografia...y esos troncos recordandome la forma de las tildes, las tildes que no puedo poner.
Rober, se que te debo una entrada...¿pero de verdad quieres ver una entrada dedicada a ti sin tildes?.
Es superior a mi...¡quiero mis tildes de vuelta ya!

martes, 13 de mayo de 2008

Mi rincón soñado

"Rincón telemático"
Edu Soto
Fuente: Captura

El otro lado hablando con un amigo, me preguntó como me gustaría que fuera mi vida, mi futuro, que me gustaría hacer.
Si pudiera elegir...

Normalmente utilizo las fotos de Captura para mis historias capturadas. Pero en este caso haré una excepción. No quiero inventar ninguna historia en torno a esta foto, sino hablar de uno de mis rincones soñados.
Recuerdo que cuando colgó esta foto Edu Soto en Captura, me encantó. De hecho, la tuve de fondo en el escritorio de mi portátil durante varios meses, y me quedaba embelesada mirándola. ¿La razón?. Se trataba de un rincón soñado para mí. No por lo material, sino por su "significado".
Analicemos la foto.

Un ordenador portátil (seguramente mejor que el mío) donde escribir. Algunos escritores prefieren escribir con papel y bolígrafo, otros con una máquina de escribir de las de siempre. Yo casi siempre escribo en mi portátil, porque tengo velocidad en mecanografía, y por la costumbre. Algunas veces, si no estoy enfrente del ordenador, escribo con bolígrafo en una libreta. Y si por alguna razón, no tengo tampoco libreta, en cualquier tipo de papel (léase servilleta, klennex, tarjetas de visita que no uso, extracto bancario, etc).

Por esto mismo que he explicado, no es raro encontrar alrededor de mi ordenador papeles sueltos o libretas abiertas para pasar "a limpio" lo que he escrito estando en un bar, en medio de la calle, a escondidas mientras estaba estudiando o trabajando, etc...

Vivimos en la era de la comunicación y de la tecnología, así que también es normal tener el móvil a mano, para llamar, para responder...para comunicarme, al fin y al cabo. Aunque dependiendo del momento, le tengo desconectado o en silencio para evitar interrupciones.

Por supuesto, el reproductor de música. Mi gusto musical a la hora de escribir suele ser música clásica, jazz o blues. Preferiblemente sin voz. Bastantes palabras tengo en ese momento en la cabeza, para tener más en las canciones.

En esa mesa faltan tres cosas, que no suelen faltar en la mía.

Sintiéndolo por mis lectores de la liga antitabaco, falta la cajetilla de tabaco.

También falta la botella de agua. Algunas veces sustituida por café, Nesquik o Coca-Cola.
Y en la mayoría de las horas que paso escribiendo, la compañía de una vela encendida.
No me quejo de las vistas que tengo yo desde mi ventana...pero ese lujo de poder escribir frente al mar, en la terraza, oliendo el salitre, escuchando las olas y sintiendo la brisa marina...eso no lo tengo.
Si se me hubiera preguntado hace unos tres años tendría claro que el mar que querría tener enfrente sería el Cantábrico. Ahora ya no tengo muy claro si también el Mediterráneo me ayudará a escribir en un futuro.

Así que contestando a mi amigo, he de responderle que en principio ese sería un buen lugar para escribir.
Por lo demás. Soy una romántica empedernida. Sé que es algo difícil, casi imposible de conseguir.
Pero ya que estoy soñando despierta...
Ya he dicho varias veces que lo que más me gustaría en este mundo sería que mi "trabajo" fuera escribir. Simplemente eso (como si pidiera poco). Ganarme la vida con ello.
Permitirme el gran lujo que se pueden permitir contadas personas. No pido ser una escritora de best-sellers, con una importante suma de dinero en mi cuenta corriente. Estoy acostumbrada a vivir con lo justo. Y la fama no va conmigo. No la necesito y tengo claro que complicaría mi existencia.
Así que si puedo añadir, me gustaría que ese rincón soñado fuera mi único lugar de trabajo.
Si a eso le añades una buena compañía...¿para qué pedir más?. Como si estuviera pidiendo poco...

lunes, 12 de mayo de 2008

Maratón de Leonardo Sbaraglia

El sábado mi proceso gripal llegó a su estado máximo.
Por la mañana estuve participando en una Gymkana con unos niños encantadores, la verdad. Me lo pasé genial con ellos. Pero claro, me puse peor "de lo mío".
Por lo que lo único que podía y quería hacer el sábado por la tarde (aparte de escuchar por lo menos la voz de alguien especial) era tumbarme en la cama y dejarme mimar. Ya que no tenía cerca a nadie que me mimara, me tuve que mimar yo sola...
No podía escribir, no podía leer, no podía salir...así que me "automimé" con un maratón de un actor que me encanta y al que con suerte podré tener cerca dentro de poco...Leonardo Sbaraglia.
Ya le he visto en varias películas, como en Cleopatra (absolutamente genial) y como no, en Salvador (imperdonable no haber dedicado un post a una de mis películas preferidas).
El maratón consistió sólo en dos películas, ya que entre película y película, estuve entretenida en otras cosas. Lo que tiene estar enferma es que lo haces todo en cámara lenta. Para hacer la tarea más tonta puedes tardar el doble...en mi caso, el triple o más.
El maratón comenzó con "El concursante".

Me quedé con ganas de ver esta película cuando fue estrenada hace un año. La sinopsis me parecía interesante y su protagonista…simplemente me encanta. Sí, ya sé que lo he dicho, pero lo repito.
Y yo no sé que dirán los expertos, los críticos…a mí me ha fascinado: la historia, la manera de contarla, los personajes, la fotografía, los planos, todos.
No tengo queja de un solo minuto de los noventa. Ni tan siquiera el final agridulce. Es un final “de mi estilo”. Ya lo he dicho más de una vez: los finales felices, ideales, para los cuentos de hadas.
Al margen de que hay todo un equipo alrededor y a la estupenda interpretación de Leonardo como Martín Circo, debo rendirme a los pies de Rodrigo Cortés.
Yo no soy ninguna experta cinéfila (nada más lejos de la realidad), pero en mi humilde opinión Rodrigo supo atar bien. Escribió el guión, dirigió y luego se ocupó del montaje junto con Guillermo Represa. Repito, sin dármelas de experta, creo que es la mejor manera de que tenerlo todo bien atado y no llevarse un mal sabor de boca al ver el resultado final de “su creación”.
“El concursante” cuenta la historia de Martín Circo Martín, un joven profesor de economía que gana el mayor premio concedido en la historia de la televisión.
Después de ver la película, no sólo te entra un ligero escalofrío al pensar en ganar algo, sino que piensas en la suerte de todos los ganadores conocidos de concursos millonarios.
¿El dinero da la felicidad o te complica la vida?.
Interesante el blog al que he llegado buscando más información de la película. No tiene desperdicio.
Esta película quizás ha tenido la condena de ser española. Si mal no recuerdo, pasó sin pena ni gloria y me parece injusto. Es una buena crítica al sistema financiero, al mundo capitalista en el que todos participamos aunque no queramos. Eso sí todo sazonado con ironía y humor negro, para que no se nos indigeste tanta desagradable información.
Porque a veces lo importante es participar, porque si ganas…puedes perder mucho. Y cuando tienes tanto que perder, entras en un nuevo concurso, esta vez para sentirte ganador y poseedor de tu vida, aunque sea sólo por unos instantes y preso de la locura (aunque a veces cuando más loco pareces, más cerca de la verdad y la realidad estás).

Tras un ¿breve? intermedio, me dispuse a ver la segunda película que había elegido de Leonardo Sbaraglia: "Oculto".

Esta película es diferente. Me la bajé, perdón, la alquilé porque trataba del tema de los sueños, un tema que me interesa, que me ha interesado y que probablemente me interesará siempre.

La película empieza con una voz en off, cuyo narrador dice lo siguiente:

“Sueños, imágenes caprichosas que mezclan nuestros recuerdos, alborotan nuestra memoria durante noches y noches, horas y horas. Los sueños están ahí, cada noche, dentro de tu cabeza. Nadie puede verlos, excepto tú, porque son tuyos. Sin embargo, no puedes controlarlos. Dependen de sí mismos, aunque se alimentan de ti. Pero son simplemente, sueños. En los sueños todo es posible: volar, amar lo odiado, vivir lo que nunca has vivido, morir y volver a nacer. De los sueños puedes aprender, puedes olvidarlos. Lo único que no debes hacer jamás es depender de ellos. Porque ellos, los sueños, no respetan la razón ni el sentido. Por eso nadie debería entrar en los sueños de otro…nadie vivo.”

Hum...lo único que no debes hacer jamás es depender de ellos. Soy culpable. Soy de las que sueño todas las noches y recuerdo la mayoría de mis sueños. Y sí, les doy importancia. Algunos sueños me han marcado y me marcan. Y estoy convencida de que todos tienen significado, unos más, otros menos.
Pero al margen de mi opinión sobre los sueños, la película trata de algunos que creen en los sueños, en otros que no...y en otros que manipulan los sueños de los demás y con ello, sus vidas.
"Oculto" me gustó, pero removió demasiadas cosas (sobretodo por un personaje secundario pero importante en la trama, Javier). Y no me apetece nada dar explicaciones sobre ello. Así que no sé si aconsejar que la veáis o no. A mí no me vino bien verla...
¿El consuelo?. Que en la película el tiempo pone en su lugar a cada persona. Y para desgracia de algunos, en la vida real también pasa. Sí, lo siento, pero la verdad siempre sale a la luz, para bien o para mal. Y todo lo que siembras, lo recoges: lo bueno y lo malo.

Decididamente en este pequeño maratón cinéfilo, me quedo con la primera, "El Concursante".
Y termino con el segundo texto en off de "Oculto", de la magnífica voz de Claudio Rodríguez:

“No hemos inventado nada nuevo. Ni siquiera hemos aprendido a amar. Estamos perdidos, como en un sueño. El amor debiera ser un milagro, en el que soñamos la felicidad del otro. Por eso no creas nunca que el amor te pertenece, porque en ese preciso instante desaparecerá, como un sueño.”

viernes, 9 de mayo de 2008

¡¡Aleluya!!

¡¡Oh, sí, hermanos!!.
Ayer por la tarde Dios me habló. Sí, hermanos, sí. Una voz me dijo: "Maika, vuelve a entrar en internet e inténtalo de nuevo...ten fe, hermana."
Y abrí la página y comprobé que por obra de un milagro había entradas para el concierto de "The Comitmments". ¡¡Milagro!!. (Llamadlo milagro, llamadlo suerte...llamadlo que alguien devolvió las entradas). ¡¡Aleluya!!. ¡¡Todos conmigo!!. ¡¡Aleluya!!.
Llamé a mi hermano Pedro para que fuera al cajero más cercano a comprarme una entrada...¡y lo hizo!. ¡¡Oh, Dios, lo hizo!!.
Sólo tenía una hora para coger la entrada en Torrelavega y llegar al concierto a Santander.
Pero sabía que la mano divina me estaba guiando (mi sentido de la orientación es bastante malo).
Sabía que podía perderme, que no me lo podía permitir. Pero la Fuerza estaba conmigo (¿eso es la Biblia o de Star Wars?).
Llegué sin aliento cinco minutos después de las ocho y media...y una cerveza fría calmó mi sed.
¡¡Sí, mi sed fue saciada, y mis ojos pudieron ver, y mis oídos escuchar!!. ¡¡Aleluya, hermanos!!.
Cometí un pequeño pecado, hacer fotos en un concierto. Y sí, hermanos, fui castigada. No salieron bien.

¿Pero debía de quejarme de esto ante Dios?. ¡No, hermanos, no!. Porque había recuperado la fé. Tanto es así, que contuve mis impulsos cuando el gilipollas que tenía al lado (perdón, Señor, perdón) dijo "¿pero qué música toca este grupo?".
Me contuve y pronto le perdí de vista, porque sobre la sexta canción, algo o alguien me empujó a ponerme donde el escenario (bueno, vale, fue el cantante el que dijo que quien quisiera fuera para adelante).
Y canté, y bailé, y toqué su mano. ¡Oh, Señor, su mano!. No la mano de Dios, no, la mano de "Derek Scully" (Kenneth McCluskey). En un momento me sentí dentro de la película (sí, sí, mitómana, friki, bla, bla, bla).

De la banda actual sólo quedan dos de los originales (oooohhhh), el mencionado Kenneth McCluskey y el loco batería Dick Massey. Sin embargo, los sustitutos de esta genial banda irlandesa daban la talla (sin contar que el trompetista y el saxofonista creo que no habían nacido o eran unos bebés cuando se estrenó la película).
Hicieron un gran trabajo, sobretodo animando al público. Porque lo tengo que decir.
¡¡Los santanderinos son muy sosos!!. ¡¡Pero qué muy sosos!!. Lo que costó que ese teatro se moviera. Se podía ver quienes no éramos de la "capi". ¡¡Eramos los que bailábamos ya con las primeras notas!!. Ah, pero es que si eres de Santander no puedes moverte mucho, no te vayas a romper. ¡Luego me dicen que por qué me molesta tanto que fuera digan que somos de Santander en vez de Cantabria!. Cualquier comparación es mala, pero que te confundan con santanderina...
Menos mal que ahí estaba esta "showbanda" que desde las primeras canciones hicieron que todos nos moviéramos hasta terminar en una gran fiesta irlandesa donde sólo faltaban las cervezas (un error que no lloviera Guinness).
Y fue genial descubrir que no he perdido tanto mi nivel de inglés. Me hubiera perdido grandes bromas sobretodo del cantante Joe Walsh (la canción de The Simpson cuando fue presentado fue de lo mejor).

En resumen, hermanos, fueron dos horas de pura música soul, buen ambiente y cerca de la mitad de butacas vacías porque algunos preferimos estar de pie bailando y cantando junto con ellos.
Después de haber logrado esto, a ver si rezo un poco más y algún día vivo en directo una auténtica misa de Gospel. ¿Se ha notado mucho que me encantan?.
Así que como decía Jimmy en la película: "Damas y caballeros, hagan el favor de aplaudir con sus manos obreras a los salvadores del soul, el grupo más trabajador del mundo, sí, sí, sí, ¡los Commitments!."
Amén.

martes, 6 de mayo de 2008

The Commitments

Los Dioses se han puesto en mi contra...
Pienso que ha debido de ser una especie de castigo del "Karma" por tardar tanto en actualizar...
Me han puesto la miel en los labios y luego me he quedado con las ganas.
Es como si a un niño le prometes que le vas a comprar una enorme copa de helado con sus sabores favoritos y cuando llega a la heladería, comprueba con lágrimas en los ojos que está cerrada...
Esta noche llegaba de una tarde en buena compañía cuando escuché en mi emisora favorita "Mustang Sally". Trás la canción, y para mi sorpresa, el locutor anunció que mis adorados "The Commitments" actuaban el próximo jueves en Santander.
¿Dónde tengo la cabeza últimamente?. ¿Cómo es posible que no me haya enterado antes?. ¡The Commitments en Santander!.
Fueron unos minutos felices, geniales, pensando que en dos días disfrutaría de esta genial banda en directo. Un bonito sueño que se esfumó en cuanto entré en internet y descubrí (obviamente) que las entradas estaban agotadas. ¿Por qué, por qué, por qué?.
Algunos diréis que quienes son "The Commitments", sobretodo los más jóvenes.
"The Commitments" es más que una película, más que una estupenda banda sónora, más que una banda que existe en la realidad...para algunos es una película-música de culto.
Los que pertenecen a este grupo sonreíran sólo con leer esto: "soy negro y estoy orgulloso de serlo."
Los que no hayáis visto la película, pensaréis que gracia tiene esa frase. ¡Ah, se siente!. Echad un vistazo a la película y lo entenderéis.
"The Commitments" trata de la creación de una banda y los músicos, salvo dos excepciones, son músicos reales. Nada de actores haciendo de músicos. Y son músicos de los buenos.
Las canciones no son originales, son versiones. Puro soul. La voz del cantante es...¡buff!.
Ni sé las veces que habré escuchado la Banda Sónora, muchas más de las que he visto la película.
¡¡Dios!!. Ahora mismo, mientras escribo esta entrada, les estoy escuchando (creo que a esto se llama masoquismo) y no puedo creerme que este jueves van a estar en Santander y no voy a poder estar allí.

Sé que van a ser dos días interminables, esperando ver el milagro de que alguien devuelva alguna entrada...incluso me veo desesperada a la puerta del Teatro CASYC con esa frase de "¿no os sobrará alguna entrada?."
Y sí, para torturarme más, no pararé de escuchar la banda sónora, para recordarme una y otra vez lo que me voy a perder el jueves por la noche.
¡Necesito ir a ese concierto!. ¡Aunque sea que me pongan en el pasillo, en un rincón, dónde sea!.
Aunque no los pueda ver, por lo menos escucharles: "Mustang Sally", "Chain of fools", "Destination anywhere", "Treat her right", "Try a little tenderness"...
Cuantos ratos vividos, cuantas locuras, cuantas veces habré cantado y bailado esas canciones.
No es coña, estoy echa polvo. Mejor habría estado sin saberlo.
Como ejemplo, una de mis canciones preferidas, una de las que yo NO voy a poder disfrutar el jueves. ¡Ay, ay, ay!.



Aviso: suelo admitir bien todos los arrumacos. Pero como aparezca uno del tipo "yo sí voy a ir (jódete)"...no respondo de mis actos, sobretodo si sé donde vive...
Si al contrario alguien caritativo y buen amigo me dice algo como "vente, que me sobra una entrada"...me quedaré sin palabras ni manera de agradecerlo. Unas cervezas para celebrarlo no faltarán...por intentarlo, que no quede.
Alegrarían esta alma triste, que siente como cada nota de cada canción se van clavando como pequeños alfileres en el corazón...

¡Ay!. Menos mal que acabo de recibir un correo que me ha puesto una sonrisa en los labios...