miércoles, 22 de abril de 2009

Convención de los heridos de amor

Paulo Coelho

A mi bandeja de entrada me llega de todo, como a todo el mundo: correos personales, noticias, revistas on line, publicidad, cadenas, innumerables powerpoints, spam (algunos se cuelan)...
Hace unos meses, me llegó un mensaje de manos de una buena amiga con un artículo de Paulo Coelho, "Convención de los heridos de amor".
Poco puedo añadir a las palabras de Coelho, salvo que son artículos a tener en cuenta para los que hemos conocido el amor en algún momento de nuestra vida.
Porque si amas, corres el riesgo de salir herido. Sin embargo, vale la pena arriesgarse.
Porque, todos lo sabemos, vivir sin amar es vivir a medias...y pienso que casi imposible.
Que levante la mano quien no se haya enamorado nunca, para bien o para mal...

CONVENCIÓN DE LOS HERIDOS DE AMOR
Disposiciones generales:
A. Considerando que el dicho "en el amor y en la guerra todo vale" es completamente verdadero,y considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en numero;

Se decreta que:
Articulo 1. Todos los amantes, independientemente de cual sea su sexo quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños.Por lo tanto quien tenga la intención de amar debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.
Articulo 2.Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la convención que en estos momentos se promulga, exige del herido que, de manera inmediata, se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura.Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas) o cualquier forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La convención decreta así mismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como imponerse al pensamiento obsesivo que le dice:”vale la pena luchar por esa persona”.
Articulo 3.En caso de que la herida venga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza.En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo/a compañero/a incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La convención determina que también se aplique en este caso la regla del articulo 2, que mueve a buscar la compañía de otras amistades, solo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.
Articulo 4. En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o falta de interés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado “perdón”.Una vez aplicada la medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia y el asunto debe ser olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o momento de odio.
Articulo 5. En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas” el único medicamento que tiene algún efecto se llama “tiempo”. De nada sirve buscar consuelo en echadores de cartas ( que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos ( que siempre acaban bien), engancharse a la televisión o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente drogas, calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol solo serán permitidos dos vasos de vino al día.
Consideraciones finales:
Los heridos por el amor al contrario de los lastimados en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaros por algo que forma parte de la vida y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de la elección. Y los que jamás fueros heridos por el amor nunca podrán decir “he vivido”. Porque no vivieron...
Paulo Coelho

sábado, 18 de abril de 2009

Nunca es tarde para no olvidar

En estos meses de mudanza he perdido la oportunidad, pero no las ganas, de escribir sobre ciertos acontecimientos, ciertas fechas, ciertos días que no puedo dejar pasar de largo solamente porque ya hayan transcurrido semanas e incluso meses.
Un blog puede tomarse una pausa. Pero la vida no se detiene. Y la muerte tampoco se toma vacaciones.
Entre las entradas que quedaron sin escribir pero que permanecen en mi memoria y en mi particular rincón de "entradas pendientes", no podía faltar esta.
Un domingo que prometía ser soleado se llenó de nubarrones con la noticia de una muerte: inesperada la de Pepe Rubianes. Digo inesperada porque siempre pensé que iba a vencer al cáncer. Ya había salido ganador de otras duras batallas...
Pepe (lo llamo por su nombre porque siempre lo tuve como alguien cercana) fue sobretodo un hombre de teatro, pero el primer recuerdo que tengo de él es en la televisión por su papel de Makinavaja. Sí, sé que no es el mejor medio de conocer a un actor.
Más tarde conocí al actor teatral y al "personaje". Porque Pepe era todo un personaje, dicho con todo el cariño.
Es lo maravilloso de personas como Pepe Rubianes. Ha dado tantas anécdotas divertidas, tantas risas, tan buenos momentos...que no puedes evitar recordarle con una sonrisa,;la misma sonrisa que casi siempre iluminaba su rostro.
Pepe Rubianes, como la mayoría de las personas, tenía varias capas. Algunos se quedaban con la capa superficial, la que "más ruido" hizo. Otros preferimos "investigar" más y descubrir (o intentarlo) todas ellas. Nunca sabrán lo que se perdieron los "algunos".
Personalmente diré que ha sido bueno que esta muerte me pillara en Cataluña, donde se destacó más al artista y a la buena persona que al polémico ¿antiespañol?. Años de excelente carrera profesional y gran calidad humana para que te recuerden por una entrevista...diría que Pepe se revolvería en su propia tumba, pero no lo veo así. Más bien le veo riéndose de todas estas personas "políticamente correctas" como lo hizo en vida.
¿Qué decía siempre lo que le apetecía, gustase o no?. Pues ole por él. Todos deberíamos aprender esa lección.
Parece que algunas cosas sólo se pueden decir en la intimidad, para no asustar a una sociedad como la que tenemos hoy en día.
Tal vez algunos olvidan que Pepe era gallego de nacimiento. Y si se quedó en Cataluña a vivir y estuvo tan bien... no sé, quizás los catalanes no son tan malos ni tratan tan mal a los "no-catalanes". Pero me estoy desviando del tema.
Aunque tarde, queda aquí mi pequeño homenaje a Pepe Rubianes, alguien que me hizo disfrutar y del que algo aprendí...como de todos los buenos artistas.
Dejo el final en manos de un amigo (suyo, no mío):



Y un simple ejemplo de lo que puede crecer alguien sobre un escenario:



Porque nunca es tarde para no olvidar a un gran actor.