viernes, 23 de abril de 2010

Feliz San Jordi


Os deseo a todos un feliz día San Jordi, un feliz día del libro.
Una fecha señalada tanto para los escritores como para los lectores.
Para todos, felicidades por disfrutar de la escritura y la lectura.

jueves, 8 de abril de 2010

No encuentro el lugar


Hace meses que no aparezco por este blog. Es algo evidente y que ha sido reprochado por algunos amigos y por mí misma. También algo que otros seguramente han agradecido...
Y durante el mismo periodo de tiempo un pensamiento no deja de pasarme por la cabeza: me falta inspiración.
Al parecer hice tan rápidamente mis maletas hacia una nueva vida y una nueva ciudad, que olvidé meter a mis musas en ella; se quedaron esperándome donde las abandoné.
O quizás fueron ellas las que me abandonaron a mí. Será que no les gusta el clima mediterráneo...

Algo extraño ocurre cuando en mi "nuevo hogar" he sido casi incapaz de escribir dos frases seguidas con sentido o de encontrar ideas para nuevas historias.
Es difícil de explicar la sensación que se apodera de mí cuando no puedo escribir. Una especie de gran vacío va creciendo en mi interior, convirtiéndose en una bola en el estómago difícil de ignorar.

Podría dar la razón a los que digan que esto es una exageración, si no fuera por una comprobación inquietante: es volver a mi tierra, y ni el cansancio del viaje ni el sueño consiguen luchar contra la tormenta de ideas que aparecen y que me "obligan" a escribir una historia tras otra. ¿Coincidencia?. No lo creo...
Y es que en Cantabria tenía varios sitios donde aislarme de la realidad y refugiarme en los brazos de la imaginación. Suena cursi, lo sé, pero era tranquilizador saber que podía contar con más de un sitio para ello: mi habitación, un pub desaparecido, un bar lleno de gente (y posibles personajes), un acantilado, un campo "eterno"...

Aquí, imposible. Debe de ser uno más de mis problemas de integración...
Es difícil concentrarse en una casa rodeada de vecinos ruidosos y molestos. El mar mediterráneo no golpea con la misma fuerza que el cantábrico. No hay pubs confortables y cuesta encontrar en los bares gente inspiradora de personajes...
No, no vivo en el infierno (aunque en verano algunas veces dudo de ello). Tampoco en el cielo.
Como todas las ciudades (y todo), tiene sus cosas buenas y sus malas. Lo que parece que por el momento no tiene es un sitio para mi parte escritora.

Menos mal que a cabezota no me gana nadie y me he cansado de esperar. Tengo que buscar motivaciones.
Nunca he sido fan de la famosa frase de Picasso, que la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando. Pasar horas y horas frente a una pantalla en blanco...tengo más cosas que hacer.
Los viajes astrales tampoco son lo mío, así que no puedo huir de aquí cuando me plazca.
Por lo pronto en estas últimas vacaciones metí a mis musas en la maleta; aunque no tengo claro que no se hayan perdido por el camino...
Con todo, acepto consejos y recomendaciones.

Aviso: las respuestas "vuelve a Cantabria" o "deja de escribir" no serán admitidas como soluciones...

P.D.: menos mal que siempre me quedará Marlango...gracias chicos, por la siempre agradable compañía.