domingo, 6 de febrero de 2011

Sinde… sin decir ni hacer nada todos estaríamos mejor (II)

Bueno, como decíamos ayer…

Lo que me ocurrió el viernes por la tarde: cometí un error. Haciendo zapping, descubrí que estaban echando una serie que me gusta, “Como conocí a vuestra madre”, y un episodio que no había visto, ya que tampoco es de las que sigo asiduamente. Y me quedé viéndola. Lo malo es que la echaban en Neox, una de las cadenas de Antena-anuncios-3. Craso error. A los cinco minutos ya daban paso a publicidad, cortando un diálogo por la mitad (algo propio si ves algunas de las “segundas” de esta cadena). Me pude ir a duchar, prepararme un café y todavía tuve que esperar. No calculé el tiempo, pero estoy segura de que los anuncios duraron más que un capítulo normal de esta serie…

Paremonos a pensar: ¿cuántos minutos de nuestra vida hemos perdido esperando a que comenzara o continuara una serie?. Sin contar con tantas otras veces que tienes que tragarte quince o veinte minutos de pausa publicitaria para ver los últimos CINCO minutos de la serie o película de turno…

Pues bien, un buen día apareció internet, y con él, páginas que te ofrecían una atrayente posibilidad: no sólo podías ver capítulos enteros de series sin pausas, si no que podías verlos cuando y como quisieras. Sin más esperas, sin más pausas aburridas, sin más ojeras por empezar a ver una serie a las diez y tener que esperar a las doce de la noche para llegar al final…

Yo comencé esta costumbre con “Perdidos”. La razón principal, aparte de lo ya mencionado, los mareos que dieron de horarios y de días. Y además descubrí algo “nuevo” que no podías hacer en la televisión: poder ver las series en versión original subtitulada.

Y sí, soy fiel a seriesyonkis. No sólo puedo ver las series cuando y como quiero, si no que también puedo disfrutar de las de antaño. Casi, casi, a la carta. Y lo mejor de todo, en su orden (no como prefiera emitirlos la cadena) y sin ver más de una vez un capítulo, a no ser que desee hacerlo.

Pero llegó la “ley Sinde” y la señora ministra dijo (y sigue diciendo) que esta clase de páginas se lucran del trabajo de otros. ¿Conclusión?. Hace algunos meses se cierran dichas páginas, incluida seriesyonkis. Me alegra saber que esta vez se hayan sabido cubrir las espaldas.

Y ahí va lo que me gustaría decir a la cara de la guionista, directora y creadora Mª Angeles González Sinde: bien, te compro el tema de la música, los libros, las películas…pero, ¿qué daño hace ver las series on line?. A los creadores pienso que no (sobretodo si hablamos de series norteamericanas). ¿A quién hacemos daño?. ¿A los publicistas que ya no nos hinchan las narices con sus anuncios?. ¿A las cadenas que se lucran de las audiencias y sobretodo, de la publicidad?.

Señora Sinde: ¿estamos hablando de cultura o estamos hablando del oscuro caballero don dinero?. ¿Quiénes están perdiendo más dinero, los creadores o todos los vampiros que giran alrededor de ellos (discográficas, editoriales, productoras, etc), aprovechándose de la creatividad ajena?. ¿Por qué no hace una ley para bajar los precios de los libros, del cine, de los discos?. ¿Por qué no una ley que impida la publicidad abusiva y el maltrato de las cadenas a las series y a las películas?.

Me preocupa realmente la cultura y creo que internet hace más bien que mal por ella.

Y si en un futuro lograra publicar algún libro (casi imposible), espero seguir como ahora, preocupándome más porque me lean más personas, aunque gane menos dinero. Y si, podría ocurrir. Si usted escribe guiones y dirige películas, cualquiera puede hacerlo. Aunque no tengamos su suerte, que de dormida tiene poco…

Podría decirla más cosas, pero tengo claro que mi opinión y la de muchas otras personas, no la importan en absoluto.

¿Por qué no aprovecha su puesto y hace realmente algo por la cultura?. Puede comenzar por dejar de escribir y de dirigir. No diga nada, señora, no haga nada tampoco. Todos estaríamos mejor…

sábado, 5 de febrero de 2011

Sinde...sin decir nada ni hacer nada todos estaríamos mejor

Aunque mi propósito era retomar este blog con una historia capturada, un suceso ocurrido ayer por la tarde me obliga a escribir este artículo “pérez-revertiano” (vamos, un artículo sin remilgos donde digo lo que opino, guste o no, y de paso me quedo más tranquila después de escribirlo).

Se ha escrito y protestado mucho por la dichosa “ley Sinde”, y yo no me pienso quedar callada sin dar mi opinión.

Lo reconozco, soy de las personas que caí en la trampa. Pensé que era bueno que el ministerio de cultura estuviera en manos de alguien del “gremio”. Claro que no he tardado en darme cuenta de que si la señora Mª Angeles González Sinde está en el Gobierno, es porque aparte de directora, guionista y escritora, también es política. Y en la mayoría de las ocasiones, eso no es bueno…

Porque no nos vamos a engañar, no está donde está por ser de las mejores autoras de este país. No admiro precisamente su trabajo, aunque sí su suerte, por haber llegado a donde ha llegado sin demasiado talento. Es mi opinión, claro. Y muy personal. Porque perdí dos horas de mi vida viendo una lamentable película suya (cuyo nombre ni quiero recordar) y eso hizo que entrara directamente en mi lista negra. Ninguno de los buenos guiones supuestos que ha escrito la salvarán de estar inscrita ya para la eternidad. Seamos serios: ¿qué se puede esperar de alguien que siendo ministra de Cultura escribe el guión de una película como “Mentiras y Gordas”, de bajísima calidad pero bastante comercial?. ¿Esa es la cultura que representa?.

Pero centrémonos en su carrera política. Vamos a creernos que la “ley Sinde” vino sólo de su cabecita con alas (aunque me juego el cuello sin miedo a perderlo que no es así). Un día se despertó y pensó: “tengo que luchar por mis camaradas artistas”. Podía haber hecho cantidad de cosas más útiles por la cultura y por los autores.

Ella en cambio decidió atacar a internet. Personalmente pienso que a la pobre no se le da bien el tema de las nuevas tecnologías y decidió vengarse…

Resulta que parece ser que el problema mayor que tiene la cultura es la descarga gratuita de archivos. Vamos, que tranquiliza saber que antes de internet, los artistas vivían de maravilla y todo iba sobre ruedas. Hasta que los malvados navegantes empezaron a hacer de las suyas…un plan malicioso cuyo único fin es acabar de una vez con todas con la cultura y por extensión, con todos los creadores…

No tiene nada que ver con el precio alto de los libros, de los discos ni del cine. No.

La señora ministra podría preocuparse un poco más en hacer algo para que el acceso a la cultura se haya convertido en un artículo de lujo.

Yo lo siento, pero no puedo permitirme con mi situación económica comprarme libros (salvo en ocasiones especiales), ni comprarme discos (es un gasto extraordinario o un regalo) ni ir al cine o al teatro (ni recuerdo cuando fue la última vez que disfruté de una película en pantalla grande o una obra teatral).

Con todo eso, yo me quiero centrar en el suceso ocurrido ayer por la tarde, en las series, y en particular, en una página que sigo y que disfruto, series yonkis.

Pero como me he enrollado (mi especialidad), lo tendré que dejar para otro post que publicaré mañana.

Continuará…

martes, 1 de febrero de 2011

De vuelta con la mochila cargada

Es lo que tiene la vida...la noche no dura eternamente y el día acaba llegando.
Del mismo modo que las nubes grises no permanecen siempre, y tarde o temprano sale resplandeciente el sol. Y si hay suerte, hasta aparece el arco iris para recordarnos que el mundo está lleno de colores.

Es así. Cuando ya ni confíes en que surja ni un misero rayo de luz, esta te ilumina por completo.

Entonces piensas que nunca tienes que perder la esperanza, porque cuando menos te lo esperas, lo inesperado surge sin buscarlo.

En resumen, he vuelto. Y esta vez amenazo con quedarme para un largo tiempo.

Me alegro de estar de vuelta, con la mochila cargada de ideas y de historias.

Amén.