martes, 1 de febrero de 2011

De vuelta con la mochila cargada

Es lo que tiene la vida...la noche no dura eternamente y el día acaba llegando.
Del mismo modo que las nubes grises no permanecen siempre, y tarde o temprano sale resplandeciente el sol. Y si hay suerte, hasta aparece el arco iris para recordarnos que el mundo está lleno de colores.

Es así. Cuando ya ni confíes en que surja ni un misero rayo de luz, esta te ilumina por completo.

Entonces piensas que nunca tienes que perder la esperanza, porque cuando menos te lo esperas, lo inesperado surge sin buscarlo.

En resumen, he vuelto. Y esta vez amenazo con quedarme para un largo tiempo.

Me alegro de estar de vuelta, con la mochila cargada de ideas y de historias.

Amén.

6 comentarios:

  1. Permanecemos a la escucha, no lo dudes.

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  2. Ves? Y tu queriendo cerrar el blog por un nubarrón, parece que no fueras del norte, donde se sabe que lo mismo está nublao que a los cinco minutos estás tomando el sol en la playa.

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  3. Y yo me alegro mucho más, querida Maika

    Bienvenida a tu regreso.

    Un beso grande.

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  4. Bien, por fin puedo comentar en el blog y contestaros. Cosas de la nueva tecnología, que no es tan perfecta...

    Gracias a los tres por los comentarios

    Fermín: espero no decepcionarte con la escucha...

    Ethan: ya ves...con todo lo que has tenido que aguantar...y lo que te queda, lo sabes. ;)

    Marichuy: gracias por la bienvenida. Me alegro de tenerte aquí. ;)

    ¡Besos a los tres!

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  5. que hermoso esto ! :)

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