domingo, 27 de marzo de 2011

Feliz día mundial del teatro

Queda una hora para que comience la función. Los nervios están a flor de piel.
Los actores charlan en los camerinos, mientras les maquillan, les peinan y dan los últimos retoques al vestuario.Tras meses de ensayos, prefieren no pensar en los pequeños errores que surgieron en el general.
El director se pasea de un lado para otro, comprobando que todo esté bien, intentando ocultar su nerviosismo ante el resto del equipo. Se sienta en una butaca al lado de la escritora, que sueña despierta y espera ansiosa el momento de ver la historia que ha imaginado en su cabeza encima del escenario, con personajes de carne y hueso. Es la primera vez que ha escrito un guión original y no se ha dedicado a versionar obras escritas por otros. Por tanto es la primera vez que se ha enfrentado a una hoja en blanco, sin tener la mínima idea de lo que opinarán los espectadores. Es por lo que ha decidido que hoy, día del estreno, estará entre bambalinas y que será lo último que escriba para teatro si resulta un fracaso. Los lectores no la dan tanto miedo, no tiene que enfrentarse a ellos cara a cara.

Cuando queda media hora, todo se vuelve silencio, un silencio lleno de tensión, y roto solamente por alguna orden o alguna frase a recordar del guión...
Los empleados del teatro se colocan en su sitio y abren las puertas del teatro a la hora señalada.
La gente entra expectante.
Detrás del telón se contiene la respiración. Los nervios van aumentando. Uno de los actores hace un comentario jocoso a los demás, intentando liberar un poco la tensión. Una de las actrices se ríe y aparenta tranquilidad, aunque en realidad una parte de ella desearía salir corriendo de allí. Solamente la detiene un pensamiento: saber que una vez que pise las tablas del escenario, todo irá bien. Y luego lo que deseara será que no termine la función. Siempre la sabe a poco...y los aplausos del final lo curan todo.
El director da un último repaso, antes de desear mucha mierda a toda la compañía.

Mientras, los últimos espectadores van entrando. Algunos hablan, otros hojean el programa, unos pocos esperan callados. Dos amigas comentan la última obra que fueron a ver de este grupo teatral y confían en disfrutar de la misma manera. Pero no todos los que están ahí sentados son amantes del teatro: unos van invitados y otros obligados por sus acompañantes, mientras que otros con menos fortuna que se han quedado sin entrada harían un mejor uso de sus butacas...

Es la hora. Todos los actores se colocan en sus puestos, mientras el murmullo del público se va apagando y una voz en off avisa de que el espectáculo está a punto de comenzar y  que por lo tanto, se pide silencio absoluto, y que se apaguen los móviles y cualquier alarma de reloj o similar que pueda molestar.

Se abre el telón y comienza la magia...encima y bajo el escenario.

Para todos los que de alguna manera hemos disfrutado de este maravilloso arte que es el teatro, desde fuera y/o dentro...¡FELIZ DÍA MUNDIAL DEL TEATRO!

" El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma."
Arthur Miller


2 comentarios:

  1. Buena idea lo de las entradas programadas. Feliz día del teatro!

    ResponderEliminar
  2. Sí, lo de poder programar las entradas es una buena solución.
    Lástima que no pueda comentar ni contestar a los comentarios vía móvil tampoco...
    ¡¡Feliz día del teatro!!

    ResponderEliminar