viernes, 20 de enero de 2012

Sí, soy escritora

No entiendo por qué hay algunos adjetivos calificativos que nos cuesta trabajo pronunciar para definirnos. 

Un ejemplo claro: hace unas semanas estaba viendo un programa de televisión donde se entrevistaba a un grupo extraordinario de personas, compuesto por un grupo musical, un documentalista, un actor y un director teatral, todos con amplia experiencia y éxito profesional en sus campos. En un momento dado, el presentador les definió como artistas. Y todos respondieron lo mismo: que eran palabras mayores, que no pensaban que lo fueran.
Algo absurdo, porque todos ellos han hecho mucho por el arte y la cultura de este país.

A mí me pasaba lo mismo hasta hoy. Me parecía que autodenominarme escritora eran palabras mayores. 
Lamentablemente no he publicado ningún libro (y no hay posibilidad de que esto cambie en un futuro cercano) y mucho menos tengo ningún título académico o similar que certifique lo que digo, como pasa con otras profesiones. De tener una remuneración por escribir, ni hablemos...

Así que muchas veces ante la pregunta "¿y tú a qué te dedicas?", me he encontrado en la situación de decir "a mí me gusta escribir, escribo relatos, tengo un blog, etc...", en vez de responder con un "yo soy escritora".
Quizás por vergüenza, por humildad, por baja autoestima, por pensar que eran palabras mayores, por no tener ningún título que lo demuestre, por no poder vivir de ello...o simplemente por no creérmelo del todo. 

Sin embargo, llevo escribiendo desde hace más de dos décadas y aprendiendo día tras día a hacerlo mejor. Y sí, la única manera que he tenido de demostrar mi trabajo ha sido con este blog y algunos relatos publicados en una revista. Pero con ello he conseguido lectores, los mejores críticos que pueden existir para valorar tu trabajo, guste o no.

Por tanto, este viernes 20 de enero de 2012, un día que pensaba que iba a ser como otro cualquiera, se ha convertido en especial, porque finalmente me he levantado y he gritado: "Me llamo Maika Mantilla Vara y soy escritora". Y voy a actuar en consecuencia a partir de ahora.

Estas palabras y este post va dedicado a todos mis lectores, los que me habéis apoyado y habéis creído en mí desde el principio, cuando ni siquiera yo lo hacía.

lunes, 16 de enero de 2012

Mis dos personajes del año 2011

Alrededor de estas fechas, es común que diversos medios de comunicación premien a los que según su parecer han sido los personajes del año 2011.
Y yo he decidido hacer lo mismo en mi blog. Un premio simbólico, porque a los premiados les sobran los reales.
Han sido muchos los candidatos, pero me he decidido por Rosana y por Albert Espinosa, para mujer y hombre del año 2011. Y ahora expongo mis motivos de manera resumida.


Rosana tiene una extensa carrera musical y un gran talento para escribir letras.  En noviembre sacó su nuevo disco "Buenos días, mundo". Gran noticia que hay que celebrar para los que la seguimos desde sus principios. No sólo por tener nuevas canciones, si no también por lo que acompaña a la salida de un nuevo álbum: su promoción a través de entrevistas (un gusto escucharla también hablar) y por supuesto, de conciertos. Si alguien que lee este post aún no ha disfrutado de Rosana en vivo, se lo recomiendo fervientemente. Una experiencia para recordar toda la vida, porque consigue contagiar su vitalidad y su energía positiva a todo el público. En mi humilde opinión de espectadora. Al margen de su música, porque es estupenda, generosa y buena persona. 
Pero por ahora dejaré de echarla flores, aunque se merezca muchas más.


¿De Albert Espinosa que puedo decir?. Que le debo desde hace más de dos años un post por todo lo que me ha dado con sus libros, sus películas y su serie "Polseres Vermelles (Pulseras rojas)". Se han ido acumulando tanto las razones para agradecerle su carrera profesional, que por ahora lo compensaré con este merecido premio. Tiene un gran talento para escribir desde el corazón y la gran cualidad de llegar  al de los demás. Todos queremos disfrutar de su compañía y el éxito no iba a ser menos. Su último logro profesional, "Polseres Vermelles" ha conseguido llegar hasta Spielberg y espero que no se le suba a la cabeza tanta fama y  ya no quiera ser una de mis personas amarillas.

Como ya he dicho antes, a los dos les sobran razones profesionales para conseguir el premio, pero el motivo principal para que piense que son la mujer y el hombre del año 2011 es porque ahora más que nunca, en un planeta lleno de crisis, de pesimismo y de futuro incierto, necesitamos todavía más a buena gente como Rosana y Albert. Personas optimistas, vitalistas, que creen en que el mundo es mejor si luchas con sonrisas, pensamientos positivos, sueños, amor y amistad. Son las mejores armas hoy en día para combatir las malas noticias, los malos augurios, los envistes que recibimos sin descanso.

Todos deberíamos de tomar como propósito para este recién estrenado 2012 parecernos un poco más a ellos y aprender a iluminar los días grises con toda la luz que podamos dar.
Los que no lo necesitáis, los que sois como ellos...mis más sinceras felicitaciones y mi sana envidia. Y con el permiso de ellos dos (seguro que estarán de acuerdo), extiendo este premio a todos vosotros, porque la buena gente siempre debe ser premiada.